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5 datos curiosos sobre ascensores… que es posible que no sepas
Ago13

5 datos curiosos sobre ascensores… que es posible que no sepas

Pocos inventos nos han cambiado tanto la vida como los ascensores. La capacidad de transportar a varios metros de altura a pequeños grupos de personas, han cambiado la forma en la que vivimos y trabajamos. Aunque los ascensores modernos, tal y como los conocemos hoy en día, son consecuencia de casi dos siglos de desarrollo y diseño, debemos pensar que hemos estado usando modelos rudimentarios desde que se tienen documentos escritos. El uso de pequeñas plataformas, que se utilizaban para transportar artículos pesados entre plantas de un mismo edificio, y que se movían gracias a cuerdas accionadas por tracción animal, o en muchos casos, a la mano de obra de los esclavos, se remonta al Antiguo Egipto y a la época de la Antigua Roma. Tal y como contamos en nuestro artículo «El Coliseo Romano: los ascensores que te subían a la arena», estos fueron parte fundamental para subir a la arena, tanto animales salvajes como gladiadores, en el famoso Anfiteatro Flavio. ¿Sabes que gracias a su larga trayectoria en la historia, existen muchas curiosidades de los ascensores que posiblemente no conozcas?     Los «skyline» de las grandes ciudades son posibles gracias a ellos Es tan habitual usarlos a diario, que muchas personas desconocen que los edificios más altos de cuatro o cinco pisos son posibles gracias a que existen los elevadores. ¿Os podéis imaginar qué aspecto tendrían ciudades como Madrid o Barcelona si existieran en nuestros edificios? Sin ascensores este tipo de urbes crecerían a lo ancho y no a lo alto: se convertirían en grandes extensiones, de kilómetros y kilómetros de terreno, atestadas de pequeñas casas de una, dos o tres plantas. Complicado poder vivir en un lugar así, ¿no? Existe un botón en los ascensores que no funciona ¡Cómo lo estáis oyendo! Es evidente que los botones que más utilizamos, como los que nos llevan a los diferentes pisos así como el de apertura de puertas, funcionan a la perfección, pero… ¿qué me decís del botón para cerrar las puertas? Aunque no os lo creáis, es un placebo, es decir, se utiliza por un mero tema de estética y para que los pasajeros puedan sentir que, cuando lo usan, las puertas se cierran con más rapidez (es curioso, porque parece que lo hacen, pero en realidad no es cierto). Así que ya sabéis, por mucho que pulséis el botón, no os vais a librar del vecino plomizo con el que no queréis compartir un espacio tan pequeño.     España es el país del mundo con más ascensores Como lo oís: no hay otro país que tenga más ascensores por cada 1.000 habitantes que el...

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El ascensor como forma de segregación de las clases sociales
Jul30

El ascensor como forma de segregación de las clases sociales

Hoy queremos explicar cómo, un invento como el ascensor, se ha convertido en algo más que un medio de transporte vertical con el que desplazarnos por un edificio. Esta máquina ha pasado a ser, de manera involuntaria, el responsable de la segregación por clases sociales que nos encontramos en los edificios más desfavorecidos de las ciudades. De hecho, basta con pasear por ellas, para ver cómo ha cambiado la fisonomía de los edificios gracias a los ascensores.     ¿Os parece que nos remontemos a principios del S.XX? En el centro de lo que ahora son las grandes urbes se empezaron a construir edificios de más de cuatro plantas cuya única manera de acceder a todos sus pisos era a través de la escalera. Fue en ese momento cuando vivir en el principal era cosa de las clases más acomodadas: techos altos, pisos más grandes, mejores acabados que los del resto del vecindario,… A eso le teníamos que unir que el tráfico rodado en las ciudades era más bien escaso, y que no pasaban ni ambulancias con las sirenas a todo meter, ni se oían ruidos en plena noche como los camiones de la basura o los contenedores en los que depositamos el cristal. Si nos fijamos bien, esta diferencia en se puede llegar a notar desde el exterior. Incluso en alguno de estos edificios se puede observar el añadido que la comunidad había pedido construir en lo que, en un principio, se usaba como terrado. Allí acostumbraba a vivir el portero de la finca, o familias que contaban con una renta baja y que se alojaban allí por un módico alquiler. Entrados los años 60, con la inmigración procedente de las zonas rurales y el boom de la construcción, se empezó a cambiar la distribución de las clases sociales dentro de los edificios. Este cambio de tornas no fue algo casual: fue consecuencia del aumento de la instalación de ascensores, a precios asequibles, en las nuevas construcciones. En ese momento, los pisos más caros pasaron a ser los de la zona más alta de la comunidad de propietarios: mejores vistas, ausencia de vecinos ruidosos, terrazas de las que poder disfrutar,… Atrás habían quedado las caminatas por la escalera con las bolsas de la compra o las maletas de la vuelta de un viaje. De repente todo fue más sencillo: entrar en la cabina de un ascensor, pulsar un botón y llegar al destino sin realizar ningún esfuerzo.     En la actualidad, los bloques de viviendas sin ascensor acostumbran a ser inmuebles antiguos cuyo deterioro físico de las viviendas es más que evidente. En muchas ocasiones, sobre todo...

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Guía del buen uso del ascensor en la «nueva normalidad»
Jul02

Guía del buen uso del ascensor en la «nueva normalidad»

Cerremos los ojos y pensemos por un momento en todos aquellos lugares donde estamos al cabo del día: nuestra casa, la oficina, la panadería de la esquina, el supermercado de nuestro barrio, el coche, el autobús urbano,… Pienses en el sitio que pienses, seguro que no se te ocurre ningún otro espacio tan limitado como el interior de la cabina del ascensor. Por fortuna para todos aquellos que se sienten incómodos al compartir un lugar tan reducido con desconocidos, la entrada del Covid-19 a nuestras vidas ha hecho cambiar nuestros hábitos a la hora de relacionarnos los unos con los otros. Atrás ha quedado viajar más de una persona en el ascensor de nuestra comunidad de vecinos, a no ser que subas y bajes con personas con las que convives. De todas formas, si crees que por el hecho de usar el elevador solo, te exime de seguir unas reglas de comportamiento «post pandemia», nada más lejos de la realidad.     ¿Cómo usar el ascensor en una comunidad de vecinos? Pese a que el estado de alarma no está actualmente vigente en España, se espera que podamos volver a tener un rebrote en cualquier momento. Para evitarlo, debemos extremar las medidas de seguridad en lugares cerrados. Al compartir ascensor, la persona que está infectada, ya sea sintomática o asintomática, puede llegar a infectar a los otros vecinos si no se mantiene la distancia de seguridad o si estamos en contacto con una superficie que haya estado previamente contaminada. En los ascensores de los bloques de pisos, donde es imposible mantener estas distancias, la única solución es usarlos individualmente, y ante la imposibilidad de desinfectar después de cada uso, se hace necesario tomar medidas preventivas como el uso de mascarilla o la limpieza exhaustiva de manos cada vez que salgamos de él. Aprovechemos para hacer un poco de deporte, subiendo el tramo de escaleras que lleva a nuestra vivienda, o subamos al ascensor solos: por fin tenemos excusa para librarnos del vecino al que le queremos dar esquinazo. ¿Qué debemos hacer en un ascensor público? Aquí el tema es un poco más complicado ya que, por cuestiones obvias, el viajar solos es un poco más difícil a pesar de que la afluencia de público en este tipo de edificios haya disminuido. Por suerte, las dimensiones de la cabina en un centro comercial o un edificio de oficinas son bastante más espaciosas que en un ascensor convencional, por lo que debemos seguir las siguientes directrices:     – Si estás esperando el ascensor debes tener en cuenta su capacidad. Habitualmente en este tipo de lugares hay espacio suficiente entre los...

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Hagamos un poco de historia…
Jun05

Hagamos un poco de historia…

Para la mayoría de los mortales los ascensores están ahí, han estado ahí toda la vida, y entramos y salimos de ellos sin darles ni la más mínima importancia. Nos transportan sin más, y no somos conscientes que, con toda probabilidad, son el mayor invento que jamás ha existido. Cerrad los ojos por un momento y pensad qué ocurriría si de repente desaparecieran. Los ascensores cambiaron nuestra vidas, la forma en la que trabajamos, la forma en la que nos desplazamos, la fisonomía de las ciudades, la estética de los edificios,… En definitiva: cambiaron el mundo.     Existen innumerables ejemplos de ascensores que se remontan a la antigüedad. Desde hace más de dos mil años, unos rudimentarios elevadores tirados por prisioneros, eran los encargados de subir a los gladiadores y a los animales a las arenas de los anfiteatros romanos de toda Europa. Dicen que el Emperador Nerón instaló también ascensores, tirados por un grupo de sus esclavos, en su majestuosa Domus Áurea en la colina del Monte Palatino. Incluso en el S.XVIII, Luis XV podía mantener encuentros extramatrimoniales con Madamme Pompadour gracias a uno de ellos, cuya función era unir sus estancias en Versailles. Ascensores, hasta llegar a nuestros días, ha habido de muchos tipos. Hacia los años 1830 – 1840 los ascensores empezaron a funcionar gracias a las máquinas de vapor. La mayoría de ellos hacían las funciones de montacargas que, la verdad sea dicha, tenía escasas medidas de seguridad. Posiblemente por esa razón casi nunca había una persona que fuese lo suficientemente valiente como para que se atreviese a subir a uno de ellos, ya que corría el riesgo que se rompiese la rudimentaria cuerda donde estaba suspendida la cabina, y acabase cayendo al vacío. Hasta mediados del Siglo XIX hubo muchos heridos y muertos. Los pocos intrépidos que se atrevían a subir a semejantes artilugios, dejaron de hacerlo por miedo a morir.     Sabiendo el problema que tenían en aquel momento los ascensores, el ingeniero mecánico norteamericano Elisha Graves Otis, decidió establecerse por su cuenta tras trabajar en diferentes empresas de la ciudad de Nueva York. Ideó un sistema de seguridad consistente en unas cuñas colocadas en las guías donde pasaba la cabina del ascensor, y que se ponían en funcionamiento si ocurría cualquier contratiempo con la cuerda. Su invento era increíblemente bueno, pero dado el miedo que sentía la población durante aquellos tiempos, solo vendió una unidad durante los primeros meses de vida de su empresa. Así que ni corto ni perezoso, decidió que lo que realmente necesitaba la gente era poder ver in situ cómo funcionaba su sistema de seguridad: hizo...

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Ascensor o salvaescaleras: ¿cuál es la mejor opción en tu caso?
May21

Ascensor o salvaescaleras: ¿cuál es la mejor opción en tu caso?

Para cualquier persona con movilidad reducida, independientemente de la edad que tenga, el hecho de subir o bajar escalera se puede llegar a convertir en un verdadero suplicio. Sabemos que España es uno de los países europeos con el porcentaje más alto de habitantes que viven en comunidades de vecinos. No en vano somos el país con más ascensores por habitante del mundo. De todas formas, cada vez son más aquellos que prefieren vivir en casas unifamiliares o chalets de diferentes alturas, y donde la instalación de un salvaescaleras o un pequeño ascensor puede hacer la vida mucho más sencilla. Si este es tu caso, y no sabes por cuál de las dos opciones deberías decantarte, no dejes de leer este artículo con el que queremos sacarte de dudas.     Ascensor o salvescaleras: esta es la cuestión. Ya se sabe que, cuando pensamos en un par de opciones que nos interesan a la hora de realizar cualquier tipo de cambio en nuestros hogares, uno de los factores que hacen que nos inclinemos hacia una o la otra, es el precio. Evidentemente sabemos que el importe es mayor si instalamos un ascensor en nuestro hogar, aunque adelantamos que no tanto como nos puede llegar a parecer a priori, que colocar un salvaescaleras. Dicho esto, ¿cuál de estas dos máquinas sería la más adecuada en tu caso? – Si nos fijamos en el importe, debemos tener en cuenta que un ascensor es una inversión, y al final de las obras acabamos compensando el gasto con la revalorización de la vivienda. – Estéticamente es mucho más bonito un ascensor doméstico que una silla salvaescaleras. Además, en Inelsa Zener contamos con diferentes opciones a la hora de combinar los materiales (madera, acero inoxidable, cristal,…), creando un ambiente único y personal.     – Si bien es cierto que los ascensores domésticos son más pequeños que los convencionales, y que actualmente se pueden instalar sin necesidad de foso ni cuarto de máquinas, no tenemos que olvidar que necesitamos un lugar que probablemente no tengamos, o que no nos guste usar. En este sentido los salvaescaleras realizan la misma función sin necesidad de ocupar mucho espacio. Debemos tener en cuenta que la mayoría se pliega cuando no está en uso, para poder subir y bajar a pie, con toda comodidad, las escaleras. – Por otro lado, si lo que nos preocupa es la inmediatez, la instalación de un salvaescaleras es muchísimo más rápida que la de un ascensor, incluso aunque necesitemos adaptar la silla o la plataforma a un tramo de escaleras curvo. En este último caso, el diseño de todo el conjunto se...

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¿Sabemos por qué le tenemos miedo a los ascensores?
May07

¿Sabemos por qué le tenemos miedo a los ascensores?

No se sabe a ciencia cierta la cantidad de personas que tienen miedo a los ascensores, pero lo que sí sabemos es que, a pesar de que es el medio de transporte más seguro que existe, son muchas las que lo pasan realmente mal usándolo. Todos conocemos a alguien que sufre esta «fobia» que, por cierto, no está catalogada como tal. De hecho, se considera que el uso del ascensor es el desencadenante, en mayor o menor medida, de tres tipos de fobias diferentes: claustrofobia, agorafobia y acrofobia. ¿Sabemos qué significan cada una de ellas?     – La claustrofobia es el miedo a los espacios cerrados, así que no es de extrañar que esta sea la principal causa del pánico a los ascensores, ya que la cabina, por muchos espejos que queramos meter, no deja de ser una pequeña caja cerrada. – Siempre que pensamos en la agorafobia, nos viene a la mente el miedo a los espacios abiertos, pues bien, no es exactamente así. Alguien que tiene agorafobia sufre ansiedad a los lugares o las situaciones en los que se podría desencadenar una situación de pánico. Es tener la sensación de sentirte atrapado o bien que no tienes ningún tipo de escapatoria, en circunstancias como: estar en espacios abiertos o cerrados, hacer fila con mucha gente, coger el transporte público o usar un ascensor, entre otras, sobre todo si tenemos que compartir habitáculo con más personas. – La acrofobia es el miedo a las alturas, y en el caso de los elevadores, el miedo a caer de ellas. Los ascensores pueden llegar a subir más rápido de lo que sería deseable por parte de los que sufren este trastorno, sobre todo si se viaja en un ascensor transparente, en el que se ve con todo lujo de detalles la altura que se está alcanzando. Sabemos que las fobias pueden ser difíciles de entender para algunas personas ya que, después de todo, son el miedo irracional a algo que tiene una baja probabilidad de que ocurra, por lo que la única forma de superarlo es demostrándote a ti mismo que esa situación que te angustia no es tan mala como parece. Es evidente que, si el miedo es muy traumático y es demasiado angustioso como para poder enfrentarte a él, deberíamos pedir la ayuda de un profesional que nos ayude a a hacer frente a este problema. Muchas fobias pueden atribuirse a una experiencia desagradable previa que nos llegó a causar miedo: quedarte atrapado en un ascensor con anterioridad, aunque haya sido durante poco tiempo o escuchar en las noticias algún accidente de estas características que, como todo...

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¿Cómo evitar que nuestro ascensor sea una fuente de contagio del Covid-19?
Abr23

¿Cómo evitar que nuestro ascensor sea una fuente de contagio del Covid-19?

Es de todos sabido que existen ciertos objetos como las barras de los transportes públicos, el teclado de los ordenadores, los mandos a distancia de las televisiones situadas en los hoteles, los estropajos de la cocina, las cartas de los restaurantes, las manetas de las puertas,… en los que la proliferación de ácaros, virus y bacterias es bastante más superior que en otras superficies. En lo que respecta a nuestro sector, las botoneras de los ascensores se encuentran en el «top ten» de las cosas más sucias que podemos llegar a tocar. Para que nos hagamos una idea, el botón de la planta baja del ascensor de nuestra comunidad de vecinos puede llegar a tener 20 veces más patógenos que un inodoro público, multiplicándose este dato si hablamos de los ascensores utilizados en lugares públicos. Como consecuencia de la pandemia del Covid-19 llevamos algo más de un mes dedicándonos a limpiar compulsivamente cualquier superficie que sea susceptible de estar contaminada. Jamás hemos tenido tantas reservas de jabón y alcohol en nuestros hogares, y no recordamos tampoco cuándo fue la última vez en la que, el característico olor a lejía, haya hecho que nos sintamos tan seguros.     ¿Sabemos cómo podemos limpiar correctamente un ascensor sin riesgo a dañarlo? Una de las formas más comunes de propagación del coronavirus es entrando en contacto con una superficie contaminada por alguna persona infectada. Es por esta razón, por la que tenemos que hacer especial hincapié en realizar la limpieza diaria a fondo en lugares comunes de nuestra comunidad de vecinos, como puede ser el interior de nuestros ascensores. Inmersos en nuestro frenesí con los productos de limpieza pasamos por alto que, a largo plazo, algunos de ellos pueden llegar a estropear materiales y ciertos dispositivos eléctricos y mecánicos que pueden llegar a ocasionar reparaciones costosas en un futuro. Debemos usar productos antibacterianos, desinfectantes y, sobre todo, no abrasivos, ya que nos estamos encontrando que, en algunos edificios, se están dañando gravemente las botoneras de acero inoxidable, debido al uso de la lejía.     Para limpiar la botonera se utilizan trapos de microfibra o toallas de papel desechable. Debemos tener mucho cuidado con no rociar ningún tipo de líquido directamente sobre ella, ya que podría llegar a filtrarse por las ranuras de los botones, dañando el interior del panel de control. Tanto los paños como las toallas desechables, aparte de conseguir eliminar la suciedad atrapada y el polvo, son también excelentes para limpiar el resto del habitáculo, como los pasamanos, espejos, paredes y puertas. Debemos en todos los casos evitar las esponjas, ya que pueden albergar todo tipo de patógenos, con...

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Los ascensores más pequeños del mercado: los montaplatos
Mar26

Los ascensores más pequeños del mercado: los montaplatos

¿Te imaginas la vida sin los ascensores? En los diferentes artículos publicados en este blog hemos hablado en infinidad de ocasiones de ascensores de todo tipo: los que suben hasta los edificios más emblemáticos del mundo, los que tienen más paradas, los más rápidos, los que se instalan para hacer accesible una vivienda unifamiliar, los que son usados por usuarios tan atípicos como son los vehículos, los que están situados en lugares tan excepcionales como dentro de una pecera gigante o en la superficie de una cúpula,… pero nunca hemos hablado de los más reducidos que podemos encontrar en el mercado: los montaplatos. ¿No conoces este tipo de ascensores? Son elevadores de dimensiones mínimas que se utilizan para transportar pequeños objetos entre diferentes plantas, ahorrando tiempo y evitando subir y bajar escaleras con la incomodidad de llevar carga en las manos, y el peligro que eso conlleva.     Los orígenes de este aparato se remontan a más de 2000 años atrás, cuando en el periodo de la República Romana su uso se limitaba a transportar enseres y herramientas en obras y edificaciones. Pero fue hace más de un siglo cuando se popularizó su uso en las grandes mansiones de la burguesía, cuyas cocinas y personal doméstico, al más puro estilo Downtown Abbey, se situaban en los sótanos de las grandes propiedades. Fue precisamente en esa época en la que se empezó a emplear el término montaplatos, que los sirvientes usaban estos ascensores para llevar la comida y la vajilla a las estancias superiores, ganando en eficacia y permitiendo tener aislado el ruido y el olor de la cocina. Incluso en esa época nos encontramos con un curioso complemento, justo en el lateral del hueco por donde se realizaba el desplazamiento de la pequeña cabina: un tubo de conversación que permitía la comunicación entre los camareros, que se encontraban en los pisos superiores y el personal de cocina, que trabajaba y vivía en el sótano.     En la actualidad, a pesar de su nombre, el empleo que hacemos de este tipo de ascensores no se limita únicamente a los restaurantes. Son innumerables la cantidad de entidades bancarias que los utilizan para transportar todo tipo de artículos de valor a las cajas fuertes que se encuentran, en la gran mayoría de ocasiones, en los sótanos de los bancos. Otro de los usos más extendidos los encontramos en farmacias y sobre todo hospitales, donde son de gran utilidad para el transporte de comida, medicamentos e instrumental médico. Pero el mayor auge en el uso de este tipo de máquinas lo encontramos en viviendas unifamiliares en las que el comedor y...

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Instalación y mantenimiento de un ascensor en una comunidad de vecinos ¿Cómo se reparten las cuotas?
Mar28

Instalación y mantenimiento de un ascensor en una comunidad de vecinos ¿Cómo se reparten las cuotas?

Para todos aquellos que sean propietarios de un piso, las reuniones de vecinos pueden llegar a ser un verdadero quebradero de cabeza, sobre todo si hay pendiente tanto la instalación de un ascensor como el reparto de los gastos de mantenimiento de éste. Pero… ¿sabemos quién tiene que pagar la derrama del elevador? ¿Todas las cuotas de los vecinos deben ser las mismas, o hay variaciones entre ellas?     Tanto en nuestro perfil de Facebook, como en anteriores artículos de nuestro blog, ya hemos tratado el tema de la instalación de los ascensores en fincas antiguas, por lo que hoy no tenemos la intención de hablar sobre la idoneidad de la instalación de uno de estos aparatos en nuestros edificios, sino únicamente del tema económico. ¿Qué dice la ley sobre el pago de la instalación de un ascensor en un edificio? Al constituir una comunidad de vecinos, lo primero que se hace es redactar los Estatutos de ésta. Es precisamente en ese momento en el que se determina cuántos enteros pertenecen a cada unos de los propietarios, tomando como base la superficie útil de cada piso o local, en relación con el total del inmueble. Según el artículo 9 de la Ley de Propiedad Horizontal, todos los propietarios de una finca deben pagar los gastos que acarrea la instalación de un elevador, independientemente del uso que se haga de él. De todas formas, ¿qué ocurre con los dueños de los locales y los bajos? ¿Deben pagar a pesar de que nunca hagan uso del ascensor? Definitivamente sí. Incluso existe jurisprudencia con Estatutos que inicialmente exoneraban de este gasto, y tribunales que han llegado a obligar al pago del mismo. El desembolso se repartirá en función del coeficiente de participación, que viene determinado en la escritura de constitución de la comunidad. Tal y como se puede leer en parte de una de las sentencias de la Audiencia Provincial de Cantabria: «Los gastos de constitución de elementos comunes han de ser satisfechos por todos los copropietarios en cuanto que afectan al conjunto del edificio, y producen un incremento del valor, que beneficia a todos los titulares inmobiliarios de la finca«.     Ya sabemos que todos los propietarios deben contribuir al pago de una sustitución o instalación de un ascensor, pero… ¿también seguimos la misma norma cuando estamos hablando de los gastos de mantenimiento y conservación? Es totalmente comprensible que aquellos vecinos que no usan jamás estos servicios pidan, o bien una rebaja o que se les exima de dicho pago. Es este caso, incluso a pesar de que en los Estatutos quede por escrito la obligatoriedad del pago, cabe...

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Inelsa Zener en el 22° Medio Maratón de Almería
Feb26

Inelsa Zener en el 22° Medio Maratón de Almería

El día 3 de febrero se celebró la Vigésimo Segunda Edición del Medio Maratón Ciudad de Almería. Un evento que no nos quisimos perder por nada del mundo y del que patrocinamos a los atletas que participaron en silla de ruedas, que fueron un verdadero ejemplo de superación, constancia y compañerismo. Los preparativos de la carrera, el emocionante pistoletazo de salida o la entrega de premios, hicieron de esa soleada mañana una jornada para ser recordada en mucho tiempo. Por todo ello, nos apetece compartir algunas de las imágenes de este carrerón en el que se respiraba, allá donde estuvieses, los valores del deporte. Trofeos del 22° Medio Maratón Ciudad de Almería (Imagen de la web mediomaratonalmeria.com)     Línea de salida con los atletas que participaron en silla de ruedas (Imagen de la web mediomaratonalmeria.com)     Michael John Patrick McCabe, segundo clasificado, esperando la salida de la carrera (Imagen de la web mediomaratonalmeria.com)     Daniel Sidbury, ganador de la carrera, aguardando el pistoletazo de salida (Imagen de la web mediomaratonalmeria.com)     Joaquín García Díaz, tercer clasificado, seguido de los atletas José Vicente Aguilar Florido, Fernando Mateos Rodríguez y José Antonio Ballesteros Pérez (Imagen de la web mediomaratonalmeria.com)     Dos de los atletas en plena carrera (Imagen de la web mediomaratonalmeria.com)     Cayo Muñoz, nuestro Director General (en el centro),  Jose Maria Ramos, nuestro Delegado en Almería (a la derecha) y David Nocito, nuestro Responsable Comercial en Almería (a la izquierda) , en la entrega de premios a los tres primeros clasificados: Daniel Sidbury, Michael John Patrick y Joaquín García (Imagen de la web cruzandolameta.es)     (Imagen de la web cruzandolameta.es)     http://www.inelsazener.com/blog/wp-content/uploads/2019/02/video-medio-maraton-almeria.mp4   ¡Ya contamos los días que faltan para la próxima...

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¿Qué es y para qué sirve la tecnología «Gearless»?
Dic19

¿Qué es y para qué sirve la tecnología «Gearless»?

Los ascensores han estado siempre formando parte de nuestra existencia. Desde las rudimentarias plataformas, que funcionaban con tracción animal, fechadas en el antiguo Egipto o en la Roma del S.I, hasta nuestros días, el ascensor ha sido, posiblemente, la máquina que ha ayudado a que tengamos un mejor nivel de vida. Lejos quedan los primeros y rudimentarios elevadores de pasajeros que se empezaron a emplear en Estados Unidos, y cuyo funcionamiento se basaaba en una máquina de vapor. Actualmente, aunque su función sigue siendo la de transportar objetos y personas a diferentes alturas sin hacer ningún tipo de esfuerzo, la tecnología ha avanzado tanto que no tiene nada que ver con esos primeros prototipos. Cada vez es más la concienciación que estamos tomando sobre el medio ambiente y la eficiencia energética, por lo que las empresas fabricantes de ascensores nos hemos tenido que poner a la última en materia de tecnología, y en la actualidad ya instalamos máquinas gearless, o sin engranajes, como parte de la respuesta a esta problemática. Eso sin olvidar la gran variedad de sistemas de ahorro de energía, que ya hemos comentado en algunos de nuestros anteriores artículos, como: nuestro Sistema Efilift, que permite reaprovechar la energía generada en el funcionamiento de nuestros ascensores electromecánicos, dotándolos de una mejor eficiencia de la energía, reduciendo el consumo en la instalación y obteniendo una mejor clasificación energética; el cambio de la iluminación, pasando de los fluorescentes y las bombillas convencionales a los leds; la reducción de peso de todos los elementos que forman la cabina, con el fin de necesitar menos energía a la hora de movernos entre las difentes alturas de un edificio;…   VENTAJA DE LA TECNOLOGÍA GEARLESS SOBRE LOS SISTEMAS CONVENCIONALES La tecnología sin engranajes logra un ahorro significativo de energía a través de un motor que lleva incorporado un imán, gracias al cual se reducen los puntos de fricción dentro de la maquinaria. Al reducir esa fricción, conseguimos que haya muchos menos elementos que se puedan desgastar, por lo que la durabilidad de piezas es muchísimo mayor. A esa característica, le tenemos que añadir que, con esta tecnología podemos llegar a ahorrar hasta un 50% de la energía que tenemos contratada en el edificio. La reducción de ruidos y vibraciones en el interior del ascensor, a consecuencia del confort que da la falta de cualquier tipo de rozamiento en el exterior de la cabina. Otra de las características de los elevadores sin engranajes es que la maquinaria es mucho más compacta que una convencional, por lo que su instalación se puede llevar a cabo en lugares con poco espacio donde no es posible...

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3 sistemas que evitan la sobrecarga de peso en los ascensores
Nov06

3 sistemas que evitan la sobrecarga de peso en los ascensores

La capacidad de un ascensor varía en función del lugar donde se construye o qué uso se va a hacer de él: no caben las mismas personas dentro de un ascensor de una comunidad de vecinos, que en un centro hospitalario o en un edificio de oficinas. Uno de los factores que más influyen en la cantidad de gente que se puede llegar a meter son las dimensiones que llega a alcanzar la cabina: a más grande, más usuarios caben dentro. Los ascensores usados en estructuras más altas o aquellos que están especialmente diseñados para desplazar carga, como son los vehículos, a través de diferentes alturas, pueden llegar a sobrepasar hasta 10 veces el peso del ascensor que tenemos en nuestras casas. Pero ¿alguien sabe qué puede llegar a ocurrir si excedemos el peso permitido por el fabricante?   Como regla general, en cada uno de los ascensores existe una placa bien visible en el interior del habitáculo, donde indica los kilos máximos que éste puede llegar a desplazar. El problema que nos encontramos es que, en la mayoría de los casos, ni nos fijamos que existe. ¿Y qué sucede cuándo la vemos? Que ya estamos metidos dentro y, a no ser que el cálculo sea sencillo, no nos ponemos a dividir peso por número de personas, con lo cual no nos sirve de nada estar avisados. Así que lo más importante en estos casos es tener el ascensor con las revisiones al día, y con los sistemas de seguridad inspeccionados para evitar una catástrofe. Sistemas de seguridad en los ascensores para evitar el exceso de peso en su interior: – Fabricar una cabina con un espacio limitado, de forma y manera que no quepa más gente que la que realmente puede llegar a subir. Es decir, si un ascensor tiene una capacidad de desplazamiento de 300 kilos de peso, se debe colocar un habitáculo en el que puedan llegar a caber no más de 4 ó 5 personas dentro. No tiene lógica tener un ascensor con peso máximo de 300 kilos y un habitáculo donde se puedan meter 12 ocupantes. – El peso que se marca en la placa no es, ni de lejos, el máximo permitido. La cifra que podemos ver en ella, es siempre mucho más baja que la real. Así que… ¡tranquilos! – Los ascensores se fabrican con un sensor de sobrecarga: una alarma, audible para los ocupantes, que pita en el momento que hay un exceso de capacidad. Bloquea la cabina para que se mantenga quieta en el lugar donde está, evitando que las puertas se lleguen a cerrar.   Actualmente, los fabricantes dotan...

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