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Sistemas de prevención y protección, en ascensores, ante el covid-19
Oct22

Sistemas de prevención y protección, en ascensores, ante el covid-19

Desde el pasado mes de marzo hemos oído hablar hasta la saciedad, una y otra vez, de las diferentes formas de prevenir el coronavirus tanto en el ámbito familiar, como entre los amigos y compañeros de trabajo. Nos hemos acostumbrado a escuchar a diario términos tales como mascarilla, distancia social, gotícula o aerosol. De hecho, en ocasiones tenemos la sensación que hemos hecho un curso acelerado sobre pandemias y como prevenirlas. En fin… esto es lo que hay en estos días. Como ya hablamos en nuestro artículo de mediados de abril, uno de los lugares más propensos al contagio de la covid-19, no por la gran cantidad de tiempo que pasamos dentro de él, sino por lo reducido de su espacio y la proximidad cercana a otros usuarios, es el ascensor. Una correcta ventilación y la limpieza en profundidad de su interior, siempre con productos que no estropeen el acero inoxidable como el detergente neutro diluido en agua o el alcohol al 70%, es de vital importancia. La botonera que se encuentra dentro de la cabina ha estado siempre en el top ten de los objetos con más patógenos. ¡Ni qué decir en los tiempos que corren ahora!     Desde el brote inicial del coronavirus, a principios de año, la industria del transporte vertical ha trabajado sin descanso para mantener en funcionamiento todos los equipos. Aparte de que nuestros técnicos hayan hecho un excelente trabajo para conseguir que los ascensores funcionasen con total fiabilidad, los departamentos de I+D se han dedicado a buscar mecanismos para hacer nuestra vida mucho más sencilla y sobre todo, más segura. Por ello ha desarrollado nuevos protocolos y productos innovadores para ayudar a todos los usuarios a adaptarse al nuevo entorno que nos ha tocado vivir. La pandemia ha creado la necesidad, aún más si cabe, de aumentar las inversiones en innovación, ya que ha puesto en relieve la importancia de encontrar nuevas soluciones para usar de forma saludable los ascensores. En Inelsa Zener hemos sacado al mercado diferentes sistemas de prevención y protección ante la covid-19, para conseguir que nuestras cabinas sean mucho más seguras para todos. – Sanificaria 30 es un purificador de aire, con una eficacia probada de eliminación de hasta el 99% de los virus y bacterias. Su característica principal es la desinfección continua de las cabinas sin exponernos a fuentes UV, ni a emisiones de ozono.     – Interruptores a distancia para activar automáticamente las puertas. Con ellos eliminamos el contacto directo con cualquier bacteria o virus, ya que detecta nuestra mano a 30 centímetros de distancia, sin la necesidad de tocar la superficie del botón para...

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El ascensor como forma de segregación de las clases sociales
Jul30

El ascensor como forma de segregación de las clases sociales

Hoy queremos explicar cómo, un invento como el ascensor, se ha convertido en algo más que un medio de transporte vertical con el que desplazarnos por un edificio. Esta máquina ha pasado a ser, de manera involuntaria, el responsable de la segregación por clases sociales que nos encontramos en los edificios más desfavorecidos de las ciudades. De hecho, basta con pasear por ellas, para ver cómo ha cambiado la fisonomía de los edificios gracias a los ascensores.     ¿Os parece que nos remontemos a principios del S.XX? En el centro de lo que ahora son las grandes urbes se empezaron a construir edificios de más de cuatro plantas cuya única manera de acceder a todos sus pisos era a través de la escalera. Fue en ese momento cuando vivir en el principal era cosa de las clases más acomodadas: techos altos, pisos más grandes, mejores acabados que los del resto del vecindario,… A eso le teníamos que unir que el tráfico rodado en las ciudades era más bien escaso, y que no pasaban ni ambulancias con las sirenas a todo meter, ni se oían ruidos en plena noche como los camiones de la basura o los contenedores en los que depositamos el cristal. Si nos fijamos bien, esta diferencia en se puede llegar a notar desde el exterior. Incluso en alguno de estos edificios se puede observar el añadido que la comunidad había pedido construir en lo que, en un principio, se usaba como terrado. Allí acostumbraba a vivir el portero de la finca, o familias que contaban con una renta baja y que se alojaban allí por un módico alquiler. Entrados los años 60, con la inmigración procedente de las zonas rurales y el boom de la construcción, se empezó a cambiar la distribución de las clases sociales dentro de los edificios. Este cambio de tornas no fue algo casual: fue consecuencia del aumento de la instalación de ascensores, a precios asequibles, en las nuevas construcciones. En ese momento, los pisos más caros pasaron a ser los de la zona más alta de la comunidad de propietarios: mejores vistas, ausencia de vecinos ruidosos, terrazas de las que poder disfrutar,… Atrás habían quedado las caminatas por la escalera con las bolsas de la compra o las maletas de la vuelta de un viaje. De repente todo fue más sencillo: entrar en la cabina de un ascensor, pulsar un botón y llegar al destino sin realizar ningún esfuerzo.     En la actualidad, los bloques de viviendas sin ascensor acostumbran a ser inmuebles antiguos cuyo deterioro físico de las viviendas es más que evidente. En muchas ocasiones, sobre todo...

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Ascensor o salvaescaleras: ¿cuál es la mejor opción en tu caso?
May21

Ascensor o salvaescaleras: ¿cuál es la mejor opción en tu caso?

Para cualquier persona con movilidad reducida, independientemente de la edad que tenga, el hecho de subir o bajar escalera se puede llegar a convertir en un verdadero suplicio. Sabemos que España es uno de los países europeos con el porcentaje más alto de habitantes que viven en comunidades de vecinos. No en vano somos el país con más ascensores por habitante del mundo. De todas formas, cada vez son más aquellos que prefieren vivir en casas unifamiliares o chalets de diferentes alturas, y donde la instalación de un salvaescaleras o un pequeño ascensor puede hacer la vida mucho más sencilla. Si este es tu caso, y no sabes por cuál de las dos opciones deberías decantarte, no dejes de leer este artículo con el que queremos sacarte de dudas.     Ascensor o salvescaleras: esta es la cuestión. Ya se sabe que, cuando pensamos en un par de opciones que nos interesan a la hora de realizar cualquier tipo de cambio en nuestros hogares, uno de los factores que hacen que nos inclinemos hacia una o la otra, es el precio. Evidentemente sabemos que el importe es mayor si instalamos un ascensor en nuestro hogar, aunque adelantamos que no tanto como nos puede llegar a parecer a priori, que colocar un salvaescaleras. Dicho esto, ¿cuál de estas dos máquinas sería la más adecuada en tu caso? – Si nos fijamos en el importe, debemos tener en cuenta que un ascensor es una inversión, y al final de las obras acabamos compensando el gasto con la revalorización de la vivienda. – Estéticamente es mucho más bonito un ascensor doméstico que una silla salvaescaleras. Además, en Inelsa Zener contamos con diferentes opciones a la hora de combinar los materiales (madera, acero inoxidable, cristal,…), creando un ambiente único y personal.     – Si bien es cierto que los ascensores domésticos son más pequeños que los convencionales, y que actualmente se pueden instalar sin necesidad de foso ni cuarto de máquinas, no tenemos que olvidar que necesitamos un lugar que probablemente no tengamos, o que no nos guste usar. En este sentido los salvaescaleras realizan la misma función sin necesidad de ocupar mucho espacio. Debemos tener en cuenta que la mayoría se pliega cuando no está en uso, para poder subir y bajar a pie, con toda comodidad, las escaleras. – Por otro lado, si lo que nos preocupa es la inmediatez, la instalación de un salvaescaleras es muchísimo más rápida que la de un ascensor, incluso aunque necesitemos adaptar la silla o la plataforma a un tramo de escaleras curvo. En este último caso, el diseño de todo el conjunto se...

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¿Qué debo hacer si mi ascensor tiene estos fallos técnicos?
Ene30

¿Qué debo hacer si mi ascensor tiene estos fallos técnicos?

Un ascensor es uno de los elementos más importantes de un edificio y siempre es bienvenida su instalación, independientemente del número de plantas con las que cuente la finca. Situaciones como llegar a casa con un carro lleno de comida, sufrir un percance, tener algún tipo de discapacidad física o hacer una mudanza son circunstancias cotidianas que hacen que los ascensores sean imprescindibles para hacernos la vida mucho más sencilla. Si el elevador no funciona correctamente, no solo será un inconveniente para el vecindario, sino que también puede ser un peligro para sus usuarios. Afortunadamente, pasar todas las revisiones y avisar a la empresa mantenedora de las pequeñas señales de advertencia de que algo no va del todo bien, asegurarán una larga vida del aparato.     ¿A qué velocidad debe desplazarse la cabina de un ascensor? Habitualmente un elevador se desplaza a un metro por segundo. A pesar de que esta velocidad puede parecer lenta, la verdad es que suele ser la justa para permitir a los pasajeros llegar al piso deseado con relativa rapidez. Teniendo esto en cuenta, un ascensor en el que desde su interior transmite sensación de rapidez o lentitud, es probable que tenga algún problema que tenga que ser revisado. En ocasiones son los pistones hidráulicos, en otras los cables de tracción, … Sea como sea, debemos llamar al teléfono que se encuentra en el interior de la cabina, para que un técnico le eche un vistazo antes que algo sin importancia acabe estropeando toda la maquinaria. ¿Debo preocuparme por una nivelación incorrecta? En un ascensor sin ningún problema técnico, la parte inferior de la cabina debe estar perfectamente alineada con el rellano. Si esto no ocurre y acaba parando por encima o por debajo de la planta donde se pretende ir, crea una situación de peligro que puede llegar a acabar con una caída por culpa de un traspiés mal dado. Los problemas en la nivelación de la cabina no se arreglan solos: ¡al contrario! Siempre acaban empeorando con el tiempo, por lo que es necesario la intervención del técnico para que haga un chequeo a fondo del aparato. ¿Es normal tener que esperarme tanto a que llegue el ascensor? Cuando pulsamos la botonera que se encuentra en el exterior de la puerta, es habitual notar algún tipo de movimiento o ruido que proviene del interior del hueco del ascensor. Aunque no veamos físicamente el desplazamiento, sabemos que la cabina se encuentra en movimiento. Esperar demasiado tiempo para que la cabina llegue a la parada donde nosotros nos encontramos puede llegar a indicar un problema en los cables o las poleas. En ese...

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¿Estamos perdiendo la costumbre de charlar dentro de los ascensores?
Ago01

¿Estamos perdiendo la costumbre de charlar dentro de los ascensores?

El pasado 26 de Julio se celebró el Día de las Charlas en el Ascensor, y eso nos hizo pensar: ¿cuáles son las conversaciones más habituales que tenemos cuando nos metemos dentro de un elevador? ¿Nos comunicamos menos que hace años? Seamos realistas, los ascensores son un lugar incómodo para hablar. Estás atrapado en una caja suspendida por cables, mientras te desplazas a través de un agujero hasta llegar a tu destino. Si a eso le unimos que, en muchas ocasiones, tenemos que compartir ese espacio tan minúsculo con alguien que, con un poco de suerte, puedes llegar a conocer… o tal vez no, el trayecto puede llegar a ser muy incómodo. La mayoría de nosotros permanecemos callados, mirando hacia la puerta, observándonos en el espejo, jugando con nuestros teléfonos móviles o chequeando los monitores en los que se muestran las últimas noticias. ¿Qué pasaría si rompiésemos esa barrera que nos ponemos nosotros mismos, y hablásemos con quien se encuentra a nuestro lado? ¿Te has parado a pensar que un viaje en ascensor no es obligatorio que sea aburrido, incómodo, tedioso y triste? ¿De qué podemos llegar a hablar en tan corto periodo de tiempo? Antes que nada, debemos tener claro que, en una sociedad como la nuestra, donde todo molesta y por cualquier tontería nos sentimos ofendidos, debemos evitar ciertos temas que levantan pasiones (en ocasiones demasiado descontroladas): – La religión. – El deporte, sobre todo si se trata de fútbol. ¡Parece que nos vaya la vida en ello! – La política, principalmente si no tenemos ni idea de cuáles son las tendencias políticas de quien tenemos delante. ¡Lo que no queremos es acabar discutiendo en un tiempo récord de 15 segundos! Y entonces, ¿qué temas deberíamos poder tratar con nuestros compañeros de viaje? ¿Es la primera vez que ves a esa persona en tu comunidad de vecinos o en el trabajo? Qué tal te parece un: ¿eres el nuevo vecino? O qué tal un: no hace mucho que trabajas aquí, ¿verdad? Este tipo de preguntas son las que ayudan a romper el hielo, y a integrar en un entorno desconocido a quien llega por primera vez a un lugar donde todo el mundo se conoce. Y quien sabe, ¡posiblemente el que tienes delante se pueda convertir, en un futuro, en uno de tus mejores amigos! Las películas y las series son un tema también bastante recurrente, sobre todo si sabes que estás compartiendo ascensor con alguien con el que también compartes ciertos gustos televisivos. ¿Quién no ha hablado alguna vez con su vecino sobre el último capítulo de Vikings, Years & Years, o de Juego de Tronos?...

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Las 4 averías más comunes en un ascensor
Jul04

Las 4 averías más comunes en un ascensor

Es de todos sabido que los ascensores han revolucionado la forma de desplazarnos dentro de nuestros edificios. Estos nos permiten que nos movamos con facilidad entre las plantas de un bloque, sin necesidad de depender de las escaleras. Sin embargo, a pesar de todo lo bueno que un ascensor puede aportar a nuestro día a día, existe el peligro que, sin que haya un correcto mantenimiento de éste, se pueda llegar a averiar (con el peligro que supondría para la seguridad de los usuarios). Pero… ¿sabemos realmente cuáles son las averías más comunes que nos podemos encontrar en nuestros elevadores? Fallos en la alimentación eléctrica Es evidente que estar atrapado en una cabina que se encuentra suspendida a varios pisos de altura, no es algo que guste a nadie. De hecho, este contratiempo es el que encabeza la lista de los problemas más angustiosos con el que nos podemos llegar a encontrar. Cuestiones que van desde el parpadeo constante de las luces del interior de la cabina, hasta el fallo total de suministro eléctrico, deben evitarse a toda costa. Por supuesto, la falta de electricidad puede estar provocada por causas ajenas a nosotros, como un apagón que afecte a parte de nuestro barrio, pero en otras ocasiones la avería viene de la parte del motor. Los ascensores utilizan una gran cantidad de energía para poder funcionar a pleno rendimiento. Los cambios en el voltaje del sistema son, en muchos casos, los culpables habituales de esta problemática que puede llegar a afectar al motor, llegando incluso a dañar de forma importante toda la máquina.     Desgaste de los engranajes La polea es un componente esencial para el correcto funcionamiento de un elevador. Con el tiempo, el roce constante y diario de los cables que la unen a la cabina, hace que se desgaste y que el cableado acabe por resbalar sobre ella. Es por esta razón que es de vital importancia revisar regularmente esta pieza para poder detectar cualquier problema antes de que este empeore. Mal funcionamiento de los rodamientos Escuchar ruidos cuando nos estamos desplazando en el ascensor, no es algo que guste, especialmente si estos se deben a un problema grave. El funcionamiento indebido de los rodamientos es una de las averías más comunes. Una pieza suelta o desgastada pueden provocar vibraciones excesivas en el motor, que puede llegar a estropear el aparato. Ante cualquier ruido extraño nos debemos poner en contacto con nuestra empresa de mantenimiento. Impurezas en el aceite Como en todas las máquinas, los componentes de un ascensor deben estar bien lubricados para que funcionen correctamente. Esto se vuelve más importante, si cabe, en...

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El ascensor: una necesidad a la que no todos tenemos acceso
Jun21

El ascensor: una necesidad a la que no todos tenemos acceso

El lunes cayó en nuestras manos un artículo del Heraldo de Aragón, en el que se ponía el foco sobre más de 55.000 viviendas de la ciudad de Zaragoza, que carecían de ascensor. Por desgracia esta problemática es mucho más común de lo que nos agradaría, no afectando solo a una zona determinada de España, sino que nos encontramos con ella en cada uno de los municipios de nuestro país. ¿Sabías que en todo el territorio nacional se estima que hay más de 100.000 personas que les es imposible salir de sus domicilios, por culpa de la falta de accesibilidad en sus inmuebles? A causa de no estar viviendo en una comunidad de vecinos accesible, hay muchas personas que pierden su libertad de movimientos. Hay casas que acaban convirtiéndose en una especie de cárcel, cuyo exterior solo se puede disfrutar a través de las ventanas.     La pasada semana se dio a conocer el informe Movilidad reducida y accesibilidad del edificio, encargado por Fundación Mutua de Propietarios en colaboración con la Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (COCEMFE), cuyos datos hacen sonrojar a la sociedad en la que vivimos. De los dos millones y medio de personas, en nuestro país, que tienen alguna dificultad para desplazarse, un 4% no salen casi nunca a la calle. Estos últimos pueden estar encerrados en sus domicilios durante meses o incluso años. Las razones de semejante despropósito son consecuencia de no poseer un ascensor que les ayude a moverse con total libertad por sus edificios, o pequeñas rampas que les faciliten salvar algún escalón. A pesar de que en el año 2013, mediante un Real Decreto, el Gobierno se comprometió a alcanzar la accesibilidad universal en los siguientes 4 años, queda palpable que los plazos no se han llegado a cumplir. Una falta de sensibilidad unido a un tema monetario es, la gran mayoría de las veces, la causa por la que no se adaptan los edificios a todos aquellos que viven en ellos. La instalación de un ascensor en una finca antigua, habitada en muchos casos por personas mayores cuyos únicos ingresos son sus pensiones, hace casi imposible su construcción. Las subvenciones destinadas por los Ayuntamientos para estas causas son más escasas de lo que nos gustaría, y en muchos casos llegan tarde. Las tasas y los impuestos, el coste de la instalación del ascensor, y los gastos que se generan en el edificio para la presentación de la documentación en las instituciones públicas, son la causa de que los vecinos se echen atrás con las obras.     Sabemos que seguramente es una utopía, pero la administración...

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Mi ascensor hace ruido. ¿Debo preocuparme?
Abr11

Mi ascensor hace ruido. ¿Debo preocuparme?

En las comunidades de vecinos tenemos que aguantar ruidos de todo tipo: escuchamos a través de las paredes conversaciones que no quisiéramos oír, los portazos, las obras que se realizan en alguno de los pisos, el tráfico de nuestras calles,… Pero si hay un ruido que realmente nos molesta y nos inquieta a partes iguales, es el del ascensor. Quien más y quien menos hemos dicho frases como: «¿Es normal que pegue estos frenazos cada vez que se para?» «¡Estas puertas suenan fatal cuando se abren!» «Ese ruido que se oye detrás de la cabina mientras me desplazo, ¿qué debe ser?» «¡A ver si llego pronto a mi rellano!»     Como ya sabemos, los ascensores son mecanismos que cuentan con diferentes componentes, por lo que no es de extrañar que una u otra pieza acabe haciendo ruido, sobre todo si la instalación del mismo se realizó hace años. Para el común de los usuarios, la parte más importante es la cabina (posiblemente porque es la que usamos a diario). De ella sabemos que se desplaza verticalmente a través de una cavidad hecha de hormigón, gracias a unos carriles que se encuentran en sus paredes y a unos cables y contrapesos de los cuales se encuentra suspendida. La sala de máquinas, donde están tanto las poleas como el motor, es precisamente la parte más ruidosa de todas. Colocada en la parte alta de los edificios, la consideramos el corazón del ascensor, y es la que hace posible que éste pueda funcionar. ¿Cuánta gente se ha llegado a comprar un ático, sin percatarse que la maquinaria se encontraba pared con pared con alguno de los dormitorios? ¿Cuáles son las causas más habituales para que un ascensor haga ruido? Las causas por las que un ascensor hace ruido pueden ser diversas: desde un mal aislamiento, a una instalación defectuosa de alguna de sus piezas, pasando por el desgaste o una falta de engrase, son solo alguna de ellas.     Las puertas son una de esas partes fundamentales que, al usarse constantemente, pueden llegar a sufrir mayor desgaste. En muchas ocasiones, el rozamiento en sus engranajes puede provocar una mala apertura y cierre de éstas, haciendo que no funcione el ascensor. El sistema de cableado puede producir también ruidos, sobre todo si llega a golpear en las paredes del foso. El desgaste en algunas de las piezas del motor, o la falta de lubricación en las guías del ascensor pueden provocar vibraciones muy molestas y ruidos excesivos cada vez que se desliza la cabina. Otro de esos sonidos que nos parecen extrañísimos, se encuentran en edificios altos. En este tipo de...

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Los ascensores y la sensación de compartir espacio con gente que no conoces
Jul04

Los ascensores y la sensación de compartir espacio con gente que no conoces

La gran mayoría de nosotros, utilizamos el ascensor varias veces al día, sin pararnos a pensar que, la manera que tenemos de comportarnos dentro de él, dice mucho de nuestra forma de ser. ¿Cómo procedemos cuando nos metemos en un lugar tan pequeño? Independientemente de la cantidad de gente que haya dentro de él, lo primero que hacemos es pulsar el botón que nos llevará a la planta a la queremos acceder. Es justo después de este acto, cuando nuestra manera de proceder es diferente, en función de si tenermos la fortuna de poder usarlo solos, o por el contrario nos hemos encontrado con compañía, ya que no hay lugar donde sea más incómodo adentrarnos, que dentro de un ascensor en el que ya hayan ocupantes.     Uno de los estudios sociológicos más interesantes que hay, y que está en la mano de todos, es observar el comportamiento de los pasajeros de unos grandes almacenes. Haz la prueba: coje uno de sus ascensores, y dedícate a subir y bajar un par o tres de veces. Si lo haces, te darás cuenta como los pasajeros parece que, por puro instinto, saben cómo organizarse dentro de de él. Con cada persona que entra, los demás ocupantes se van desplazando, a la vez que se quedan encarados hacia la puerta de salida, mientras van ocupando los espacios que aún quedan vacíos. El objetivo de dicho desplazamiento, no es otro que mantener la distancia máxima para no sentir que están invadiendo tu propio espacio vital, o que eres tú el que invades el espacio vital del otro. Tal y como van entrando más personas dentro de la cabina, los ocupantes se van recolocando una y otra vez, mientras se saludan de forma protocolaria, con un “buenos días” o “buenas tardes” en función de la hora del día que sea. Dos ocupantes que no se conocen de nada, acostumbran a colocarse cada uno en un extremo del habitáculo. Al entrar una tercera persona, se formará seguramente y de manera inconsciente, un triángulo entre ellos, variando su posición al introducirse una cuarta. Lo más curioso de todo esto es que, aunque ese ascensor lo utilicemos a diario, actuamos casi siempre como si fuese un lugar desconocido: evitamos el contacto visual, o miramos y remiramos nuestro teléfono móvil. Y… ¿cuál es nuestro único pensamiento?: “a ver cuándo salgo de aquí”.     Pero la incomodidad de ese momento no radica únicamente en el hecho de estar en un espacio pequeño y cerrado, repleto de individuos a los que nunca les hemos visto la cara. El subir en un ascensor es, para muchos, algo que está...

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Montacargas y ascensores de pasajeros: la diferencia no es solo una cuestión de tamaño
May09

Montacargas y ascensores de pasajeros: la diferencia no es solo una cuestión de tamaño

Existen una gran variedad de ascensores en el mercado, dependiendo del uso que se les quiera dar. El artículo de hoy hemos querido dedicarlo a los más comunes: los de pasajeros, instalados habitualmente en edificios de oficinas o comunidades de vecinos, y los montacargas, cuyo uso se circunscribe habitualmente a almacenes y lugares donde podemos encontrar tráfico de mercancías. La diferencia entre ellos no erradica únicamente al lugar donde decidamos colocarlos, ni en su capacidad: hay montones de variables que tenemos que tener en cuenta a la hora de decidirnos por uno u otro elevador. Los montacargas son ascensores de grandes dimensiones, que se utilizan para el traslado, entre diferentes alturas, de artículos con gran volumen y peso. Antiguamente contaban con portones de madera, que se abrían y cerraban de forma manual, y con un interior muy simple, formado únicamente por una plataforma y un único lateral que hacía las veces de cabina. Actualmente, y debido a las diferentes normativas de seguridad, es obligatorio tener el habitáculo interior completamente cerrado, para evitar accidentes. Hoy en día los montacargas deben cumplir con la normativa UNE-EN 81.3, específica de los elevadores en los que la carga nominal es superior a 300 kg. de peso, y en la que se tienen en cuenta todas la situaciones peligrosas y acontecimientos significativos que te pueden ocurrir dentro de uno de ellos. Los ascensores de carga suelen ser mucho más grandes que los de pasajeros, y generalmente tienen la capacidad de desplazar alrededor de 3.000 a 5.000 kg, aunque dependiendo del número de columnas por los que se mueve la cabina, se puede llegar perfectamente a las 10 toneladas. Éstos a menudo cuentan con acabados interiores mucho más toscos, de metal y muy resistentes para evitar daños durante la carga y descarga. Aunque existen montacargas hidráulicos, colocados en lugares donde no hay que desplazarse por una gran cantidad de plantas, los elevadores eléctricos son más eficientes energéticamente hablando, para elevar cargas de mucho peso. Este tipo de aparatos es obligatorio que pasen periódicamente su revisión cada tres meses, y está terminantemente prohibido utilizarlo para el transporte de personas, a excepción de los estrictamente necesarios para desplazar la carga, que generalmente son uno o dos ocupantes. Los ascensores de pasajeros son los que todos conocemos, y tienen claras diferencias con los anteriores. Al contrario que en los montacargas, el interior de todos ellos cuenta con un teléfono de rescate, con el que ponerse directamente en contacto con el servicio de mantenimiento, en caso de avería. Las revisiones generales son obligatorias pasarlas una vez al mes, y la botonera de su interior cuenta con tantos pulsadores como...

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El original «ascensor tanvía» del Gateaway Arch de St. Louis
Sep27

El original «ascensor tanvía» del Gateaway Arch de St. Louis

¿Has estado en alguna ocasión en la histórica ciudad de St. Louis en Estados Unidos? Si alguna vez tienes la suerte de poder visitarla, aparte de pasear por el Río Mississipi, no dejes de admirar el Gateaway Arch: el monumento construido por el hombre, más alto de todo el país.     Este imponente armazón forma parte del Memorial Expansión Nacional de Jefferson, un parque de 37 hectáreas dedicado a diferentes momentos históricos de la ciudad. El Gateaway Arch conmemora la figura Thomas Jefferson, y la colonización hacia la parte occidental del país. Para ello, el arquitecto Eero Saarinen, ideó una impresionante estructura de acero inoxidable, de 192 metros de altura, y cuya forma en arco, hace de éste uno de los monumentos más originales de todo el mundo. Su construcción terminó en el año 1965, y costó la nada desdeñable cifra de 13 millones de Dólares de la época.     El monumento ofrece una increible vista panorámica en su parte más alta, a la que se accede con dos originales «ascensores – tranvía» diseñados por Dick Bowser. Este futurista ascensor está formado por 8  pequeñas cápsulas para cada uno de los elevadores, capaces de transportar a más de 200 personas a la hora. Su reducido interior, completamente blanco, tiene capacidad para subir a cinco personas, que lastran el habitáculo manteniéndolo en posición vertical, y una pequeña ventana, por la cual se puede observar el arco desde dentro. Cada una de ellas tiene capacidad para girar aproximadamente 155 grados durante el viaje, y es capaz de realizarlo en nueve minutos, incluyendo la carga y descarga de pasajeros en ambas direcciones.       Una vez el tranvía llega a la zona superior, los visitantes pueden permanecer en el mirador, formado por 32 ventanas rectangulares, y desde donde se puede admirar unas vistas excepcionales: hacia el este el Río Mississipi, Illinois y grandes extensiones de las afueras de la ciudad, y hacia el oeste la ciudad de St. Louis.     La verdad es que viendo el Gateaway Arch, cuesta creer que en su interior puedan desplazarse un par de ascensores. Este es un claro ejemplo de cómo avanza esta industria, para poder llegar a lo más alto de los edificios, independientemente de la forma que éstos...

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El ascensor del One World Trade Center: 500 años de historia de Manhattan resumida en 47 segundos
Jul05

El ascensor del One World Trade Center: 500 años de historia de Manhattan resumida en 47 segundos

En el mismo lugar donde se erigían las Torres Gemelas en Nueva York, se ha construido uno de los edificios más espectaculares del mundo: el One World Trade Center. Con sus imponentes 104 pisos y sus 541 metros de altura, incluida su inmensa antena de telecomunicaciones, la Torre de la Libertad es el edificio más alto de todo Norte América.     En la planta 102 de la construcción se levanta uno de los miradores de la ciudad: un lugar acristalado, donde pasar parte de la jornada admirando la ciudad de Nueva York a vista de pájaro. Para acceder al One World Observatory, previo pago de una entrada de $32.00, podemos usar cualquiera de los 5 ascensores que unen la Planta Calle con la 102. Los ascensores, cuyas paredes (a excepción de la puerta) están cubiertas por 9 pantallas de 75 pulgadas de alta deficinión, se desplazan a una velocidad de 10 metros por segundo. 47 segundos de recorrido amenizado por un «Time Lapse» donde poder ver los últimos 500 años de historia de la ciudad.     El «paseo histórico» comienza en el mismo momento en el que se pone en funcionamiento el ascensor en la Planta Calle. Ambientado en el año 1500, éste emerge de dentro de las rocas y las aguas pantanosas que habían en la actual Manhattan, antes que los seres humanos decidiesen ir a vivir a la isla. En los años 1600 un grupo de colonos comienzan a habitar, de manera discreta, los prados del territorio. Ya en el año 1700 se aprecia como la costa se expande hacia el sur de la ciudad, y como poco a poco ésta se va convirtiendo en una pequeña urbe, en la que rudimentarios cargueros atracan en su puerto. En el Siglo XIX los pasajeros pueden ver la construcción del Puente de Brooklyn, y se puede apreciar como los edificios, cada vez más y más altos, comienzan a salpicar el horizonte. Un siglo después, ya se ve la costrucción del Puente de Manhattan, y como los rascacielos se apoderan, de repente, de la totalidad del paisaje. Durante 4 segundos la Torre Sur del World Trade Center aparece en la pared de mano derecha del ascensor, para luego devanecerse sin dejar rastro. En los momentos finales del vídeo, antes de llegar al piso 102 situado a 386 metros de altura, los visitantes quedan engullidos por los andamios, y las plantas diáfanas de oficinas de la Torre Libertad.     Los ascensores del One World Trade Center son el claro ejemplo de cómo se puede llegar a transformar un monótono, y en muchas ocasiones claustrofóbico viaje, en una experiencia...

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