¿Eres Presidente de tu Comunidad? - Tenemos un mensaje para ti

¿Cómo evitar que nuestro ascensor sea una fuente de contagio del Covid-19?

Es de todos sabido que existen ciertos objetos como las barras de los transportes públicos, el teclado de los ordenadores, los mandos a distancia de las televisiones situadas en los hoteles, los estropajos de la cocina, las cartas de los restaurantes, las manetas de las puertas,… en los que la proliferación de ácaros, virus y bacterias es bastante más superior que en otras superficies. En lo que respecta a nuestro sector, las botoneras de los ascensores se encuentran en el «top ten» de las cosas más sucias que podemos llegar a tocar. Para que nos hagamos una idea, el botón de la planta baja del ascensor de nuestra comunidad de vecinos puede llegar a tener 20 veces más patógenos que un inodoro público, multiplicándose este dato si hablamos de los ascensores utilizados en lugares públicos.

Como consecuencia de la pandemia del Covid-19 llevamos algo más de un mes dedicándonos a limpiar compulsivamente cualquier superficie que sea susceptible de estar contaminada. Jamás hemos tenido tantas reservas de jabón y alcohol en nuestros hogares, y no recordamos tampoco cuándo fue la última vez en la que, el característico olor a lejía, haya hecho que nos sintamos tan seguros.

 

 

¿Sabemos cómo podemos limpiar correctamente un ascensor sin riesgo a dañarlo?

Una de las formas más comunes de propagación del coronavirus es entrando en contacto con una superficie contaminada por alguna persona infectada. Es por esta razón, por la que tenemos que hacer especial hincapié en realizar la limpieza diaria a fondo en lugares comunes de nuestra comunidad de vecinos, como puede ser el interior de nuestros ascensores. Inmersos en nuestro frenesí con los productos de limpieza pasamos por alto que, a largo plazo, algunos de ellos pueden llegar a estropear materiales y ciertos dispositivos eléctricos y mecánicos que pueden llegar a ocasionar reparaciones costosas en un futuro. Debemos usar productos antibacterianos, desinfectantes y, sobre todo, no abrasivos, ya que nos estamos encontrando que, en algunos edificios, se están dañando gravemente las botoneras de acero inoxidable, debido al uso de la lejía.

 

 

Para limpiar la botonera se utilizan trapos de microfibra o toallas de papel desechable. Debemos tener mucho cuidado con no rociar ningún tipo de líquido directamente sobre ella, ya que podría llegar a filtrarse por las ranuras de los botones, dañando el interior del panel de control. Tanto los paños como las toallas desechables, aparte de conseguir eliminar la suciedad atrapada y el polvo, son también excelentes para limpiar el resto del habitáculo, como los pasamanos, espejos, paredes y puertas. Debemos en todos los casos evitar las esponjas, ya que pueden albergar todo tipo de patógenos, con el agravante que el exceso de humedad de este objeto puede dañar los componentes electrónicos que pueda haber en el interior del ascensor.

Tampoco debemos olvidar unos pequeños consejos en el uso de los elevadores que, desde el primer día, se están intentando cumplir, en la medida de lo posible, por parte de la totalidad de los propietarios e inquilinos de los edificios de viviendas: el uso individual del ascensor y tener el mínimo contacto con cualquier superficie, utilizando guantes o usando nuestras propias llaves (que posteriormente limpiaremos) para pulsar la botonera.

Autor: Inelsa-Zener

Compartir esta entrada en

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies