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Los ascensores en las series de televisión rodadas en hospitales
Ago16

Los ascensores en las series de televisión rodadas en hospitales

¿Eres uno de los millones de aficionados, que existen en todo el mundo, a las series de televisión en entornos hospitalarios? Si es así, debes estar familiarizado con avalanchas de heridos por culpa de accidentes, atentados y catástrofes; enfermedades complicadísimas de diagnosticar cuyo paciente se salva, contra todo pronóstico, en los últimos 5 minutos de programa; operaciones a corazón abierto y trasplantes múltiples. Todo ello entremezclado con parejas que se crean delante de nuestros ojos o que dejan de serlo, carreras por los pasillos, discusiones, despedidas o muertes de parte del elenco, y… escenas dentro de ascensores.     Y es que las escenas dentro de los ascensores son recursos realmente brillantes, utilizados por parte de los guionistas de este tipo de series. Porque si un ascensor es uno de los elementos más importantes que podemos encontrar dentro de un hospital convencional, en series como Urgencias, House o Anatomía de Grey, éste se convierte en un elemento crucial para el transcurso de la trama. Las cuatro paredes opacas que conforman la cabina acaban usándose como un micro escenario donde colocar a los protagonistas, para que realicen una acción en concreto. Esa pequeña zona es un lugar interesantísimo para filmar, ya que es uno de los pocos espacios físicos en los que todos los actores están orientados en la misma dirección. Gracias a esta característica, podemos ver a varios personajes manteniendo una conversación, mientras obsevamos las expresiones faciales del resto de ocupantes, utilizando una sola cámara.     El ascensor es usado como una pieza clave para realizar una acción en concreto, y aquellos que escriben los guiones de las series, los utilizan a su antojo para dar más énfasis al argumento. No todas las series en entornos hospitalarios se parecen, ya que cada una tiene sus características concretas, por lo que el uso de los ascensores ayuda a reafirmar el caracter de cada uno de los personajes. Si eres fan de este tipo de programas sabrás que no cumple la misma función un ascensor ubicado en el Hospital Universitario Princeton-Plainsboro de Nueva Jersey, donde trabaja el Dr. Gregory House, que en el Hospital Grey Sloan Memorial donde transcurre la acción de Anatomía de Grey, los guionistas lo saben, y hacen un ingenioso uso del elevador como espacio físico. En el primero de ellos, casi siempre se usan los ascensores para obtener lo que el Dr. Gregory House desea: escabullirse de sus obligaciones como doctor, o evitar al resto de personajes que forman la plantilla del Hospital. En el Grey Sloan su utilización es muy diferente, ya que la cabina es un lugar donde contar historias, dar los primeros besos,...

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Cuidado: ¡no sobrepases el peso máximo de un ascensor!
Ago01

Cuidado: ¡no sobrepases el peso máximo de un ascensor!

No queremos que te sientas alarmado con el título de este artículo pero… ¿sabías que los ascensores pueden transportar un peso máximo en su interior? La próxima vez que te metas en uno de ellos, observa a la pequeña chapa (obligatoria en Europa desde hace años) que se encuentra en uno de sus laterales, en la que indica tanto el número de personas que pueden meterse dentro de la cabina, así como también el peso máximo que puede llegar a desplazar.     Cada ascensor es diferente. No es lo mismo un aparato que está funcionando en una finca de vecinos, que el que está en un edificio de oficinas, en un hospital o en un centro comercial. Evidentemente, no hará el mismo número de viajes el ascensor que podemos tener en nuestra casa, que el que esté en nuestro centro hospitalario de referencia. La carga máxima que puede soportar uno de ellos varía en función del uso que se le quiera dar, de la superficie de la cabina, de los materiales que han utilizado para su fabricación, de la velocidad en el desplazamiento, o de la altura con la que cuenta el edificio. Dicho esto, podemos asegurar que los kilos son el resultado de todas estas variables, y se calculan meticulosamente antes de que se realice su instalación. ¿Te hemos comentado en alguna ocasión que el ascensor es el medio de transporte más utilizado en todo el mundo, y que España es la que cuenta con el mayor número de ascensores por habitante? Se estima que el recuento aproximado es de 20 aparatos por cada 1.000 personas. Todos deberíamos poner nuestro granito de arena, para que éstos funcionen con la máxima seguridad. Sabemos que, en muchas ocasiones, apremiados por el tiempo, hacemos caso omiso a las advertencias del fabricante, metiéndonos dentro de ellos con una carga excesiva, o bien, llenándolos a rebosar de personas, porque… no pasa nada, ¿verdad? Para muchos de nosotros es más importante llegar pronto a nuestra cita o al trabajo, que preocuparnos por estas cosas que, a priori nos parecen banales.     Afortunadamente, la tecnología de nuestros ascensores ha cambiado mucho, y no por sobrecargarlos acabaremos desplomando o estropeando inmediatamente uno de ellos, pero ¿sabes qué es lo que sucede cuando metemos más kilos de la cuenta? El sobrepeso en los ascensores hace que se vayan desgastando poco a poco sus piezas, deteriorando sus componentes y acortando su vida hábil. El resultado de tal deterioro es que el aparato se estropea con mucha más facilidad, generando averías, y obligando a que la empresa de mantenimiento pase con más frecuencia a solucionar desajustes de...

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Accesorios necesarios dentro del ascensor: los espejos y los pasamanos
Jul17

Accesorios necesarios dentro del ascensor: los espejos y los pasamanos

¿Cuántas veces coges un ascensor a diario? ¿Te incomoda el hecho de estar en un espacio tan reducido mientras llegas a la planta deseada? ¿Te has fijado alguna vez en los ascensores que habitualmente usas? ¿Sabes qué es lo que tienen en común para que nos sintamos mucho más confortables dentro de ellos? Levántate de donde estés ahora mismo. Sal al rellano de tu casa o de tu puesto de trabajo y pulsa el botón del ascensor. ¿Qué ves, aparte del habitáculo de la cabina? En la gran mayoría de los ascensores que usamos diariamente podrás observar que hay un par de objetos que son comunes a todos ellos: el espejo y el pasamanos. Su uso no es casual y, aunque nos lo parezca, no se utilizan principalmente por estética. Estos dos objetos son los que se encargan de hacer que una cabina de ascensor sea un lugar menos hostil y mucho más seguro.     Los espejos Independientemente de mirar si llegas despeinado a la oficina, si se te ha ido la mano con la maquinilla de afeitar, o si has salido de casa maquillada de más por culpa de las prisas mañaneras, los espejos dentro de lugares tan pequeños están especialmente diseñados para evitar sentir claustrofobia. ¡Cuántas personas rehúyen subir a uno de ellos, por tener un miedo irracional a los espacios cerrados! Después de todo, permanecer dentro de un lugar tan pequeño, aunque solo sea por un corto espacio de tiempo, es como una eternidad para aquellos que sufren de esta patología. Precisamente es por esta razón por la que se colocaron, allá por los años 20, los espejos en las cabinas de ascensor: ópticamente hacen que el espacio se perciba más amplio, aliviando el estado de ansiedad que provoca esta fobia. Otra de las razones, si bien no es la principal, es por seguridad. Su reflejo hace que tengas la posibilidad de vigilar a los que te rodean dentro de él, evitando posibles robos y situaciones desagradables.     Los pasamanos Así como tenemos constancia de cuándo se empezaron a utilizar los espejos dentro de las cabinas, nadie sabe por qué se comenzaron a usar los pasamanos, ni cuál fue inicialmente la razón por la que se añadieron al diseño del interior de los elevadores. En la actualidad, este objeto forma parte de la seguridad de la cabina. A pesar de que, la mayoría de los usuarios, tenemos la fortaleza y el equilibrio suficiente como para no caernos en cuanto el ascensor se pone en funcionamiento, no son pocas las personas (mayoritariamente de avanzada edad) que necesitan asirse en algún lugar para no acabar de...

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Los ascensores y la sensación de compartir espacio con gente que no conoces
Jul04

Los ascensores y la sensación de compartir espacio con gente que no conoces

La gran mayoría de nosotros, utilizamos el ascensor varias veces al día, sin pararnos a pensar que, la manera que tenemos de comportarnos dentro de él, dice mucho de nuestra forma de ser. ¿Cómo procedemos cuando nos metemos en un lugar tan pequeño? Independientemente de la cantidad de gente que haya dentro de él, lo primero que hacemos es pulsar el botón que nos llevará a la planta a la queremos acceder. Es justo después de este acto, cuando nuestra manera de proceder es diferente, en función de si tenermos la fortuna de poder usarlo solos, o por el contrario nos hemos encontrado con compañía, ya que no hay lugar donde sea más incómodo adentrarnos, que dentro de un ascensor en el que ya hayan ocupantes.     Uno de los estudios sociológicos más interesantes que hay, y que está en la mano de todos, es observar el comportamiento de los pasajeros de unos grandes almacenes. Haz la prueba: coje uno de sus ascensores, y dedícate a subir y bajar un par o tres de veces. Si lo haces, te darás cuenta como los pasajeros parece que, por puro instinto, saben cómo organizarse dentro de de él. Con cada persona que entra, los demás ocupantes se van desplazando, a la vez que se quedan encarados hacia la puerta de salida, mientras van ocupando los espacios que aún quedan vacíos. El objetivo de dicho desplazamiento, no es otro que mantener la distancia máxima para no sentir que están invadiendo tu propio espacio vital, o que eres tú el que invades el espacio vital del otro. Tal y como van entrando más personas dentro de la cabina, los ocupantes se van recolocando una y otra vez, mientras se saludan de forma protocolaria, con un “buenos días” o “buenas tardes” en función de la hora del día que sea. Dos ocupantes que no se conocen de nada, acostumbran a colocarse cada uno en un extremo del habitáculo. Al entrar una tercera persona, se formará seguramente y de manera inconsciente, un triángulo entre ellos, variando su posición al introducirse una cuarta. Lo más curioso de todo esto es que, aunque ese ascensor lo utilicemos a diario, actuamos casi siempre como si fuese un lugar desconocido: evitamos el contacto visual, o miramos y remiramos nuestro teléfono móvil. Y… ¿cuál es nuestro único pensamiento?: “a ver cuándo salgo de aquí”.     Pero la incomodidad de ese momento no radica únicamente en el hecho de estar en un espacio pequeño y cerrado, repleto de individuos a los que nunca les hemos visto la cara. El subir en un ascensor es, para muchos, algo que está...

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Paternoster: el ascensor que no se detiene para coger pasajeros
Jun20

Paternoster: el ascensor que no se detiene para coger pasajeros

Cuando pensamos en un ascensor, automáticamente nos viene a la mente los que utilizamos de forma habitual: un habitáculo al que se accede a través de una puerta, que sube y baja por un hueco, y que se va parando en los diferentes rellanos para recoger a sus pasajeros. Pero no todos los ascensores son iguales: existe uno cuyo funcionamiento poco tiene que ver con ellos. Un elevador Paternoster carece de la mayoría de las características que tenemos asociadas con los ascensores que conocemos: nunca se detiene para dejar que suban o bajen los pasajeros y no tiene puertas ni botones. De hecho, sus cabinas, que se deplazan a 30 centímetros por segundo, ni tan siquiera disminuyen la velocidad para permitir que los usuarios entren o salgan de él. A pesar de sus extrañas características, los Paternosters tienen una gran cantidad de seguidores, lo que explica en gran medida, por qué estos rudimentarios ascensores continúan existiendo.     Este tipo de ascensor de pasajeros consiste en una cadena que transporta compartimentos abiertos que se mueven lentamente en un bucle, hacia arriba y hacia abajo, dentro de la estructura del edificio. A medida que cada cabina llega a la parte superior o inferior del bloque, éstos se desplazan hacia los lados antes de descender o ascender. Este recorrido lo hace sin detenerse, logrando que los pasajeros entren y salgan en cualquier piso, en el momento que ellos deseen. De hecho, esta curiosa forma de funcionamiento es la que le da su nombre, ya que recuerda a un católico dándole vueltas a un rosario, a la vez que reza el “Padre Nuestro” (“Paternoster” en latín).     La construcción de estos ascensores se remonta a finales del S.XIX, en la ciudad inglesa de Liverpool. Fueron un medio de transporte bastante generalizado en Europa, pero por un tema de seguridad, han ido desapareciendo paulatinamente, hasta llegar a los pocos centenares que existen en la actualidad, principalmente en Alemania y las antiguas Repúblicas Soviéticas. Es evidente el alto riesgo de accidentes: uno de los más comunes es tropezar o caer en el momento en el que se accede al interior de las cabinas o que se sale de éstas, con el evidente riesgo para la integridad física de los pasajeros.     A pesar de ser una forma peligrosa de transporte, sobre todo si no se utiliza adecuadamente, ¿por qué aún siguen usándose estos elevadores? ¿Quién quiere seguir arriesgando su vida, o sufriendo graves lesiones, dentro de esta antigualla? ¿Qué tiene de especial este medio de transporte, que hace que tenga tantos seguidores? La principal ventaja de este artilugio es que permite la...

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¿Por qué se escucha música en los ascensores?
Feb14

¿Por qué se escucha música en los ascensores?

Corrían los años 20, cuando en el interior de los ascensores de los rascacielos Estadounidenses, se empezaron a instalar altavoces para poder escuchar, por primera vez, canciones que hiciesen que los usuarios se pudieran evadir del lugar donde estaban metidos. Y es que los ascensores de esa época no tienen nada que ver con los que tenemos en la actualidad. Imaginemos el hipotético caso que hubiese existido en ese momento la Torre Shanghai: los 55 segundos que se necesitan actualmente para subir sus impresionantes 119 pisos, se hubiesen convertido en, ni más ni menos que 21 minutos. ¡Casi nada! No es de extrañar que pusieran bancos dentro de una gran cantidad de cabinas.     El hecho de escuchar música dentro de los ascensores hizo que , en la mayoría de los casos, la gente se pudiese evadir de estar encerrados en un lugar de pequeñas dimensiones, sin vistas al exterior. Sin ningún tipo de dudas, ese era un espacio claustrofóbico donde a no muchos les gustaba encerrarse. La idea de instalar música dentro de los ascensores fue todo un acierto, y ayudó a que más y más personas comenzaran a usar los elevadores como medio de transporte, para desplazarse por los edificios más altos. Fue tal el éxito obtenido, que se decidió implementar el mismo tipo de música en los centros comerciales, tiendas, supermercados, hoteles, aeropuertos, estaciones de metro y ferrocarril,… con el fin de tratar de calmar los ánimos de los visitantes, también en esas situaciones.     El primer proveedor de música ambiental fue Muzak Holdings LLC: esa fue la razón por la que se conoce mundialmente ese tipo de música con el nombre de Muzak. Esta empresa del sur de California se fundó a principios del Siglo XX. Empezaron a crear melodías para ser únicamente escuchadas: nunca cantadas. A parte de eso debían tener la característica de que resultasen agradables a todo el mundo, se escuchasen a un volumen suave, y sirvieran de acompañamiento para aquellos usuarios que subían a los rascacielos. El curioso eslógan de la Compañía fue: “Muzak llena los silencios mortales”. En los años 40 se dieron cuenta que la música Muzak podía ser también de gran ayuda en las fábricas y centros de producción, por lo que la idea se trasladó hasta estos lugares, con el fin de aumentar el rendimiento de los obreros. Está demostrado que algunos tipos de música ambiental hacen que aumente la productividad en las industrias, o que nos estemos más tiempo recorriendo una tienda, y comprando más.     Hoy en día, es bastante extraño escuchar música dentro de los ascensores, a no ser que se...

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La energía solar: lo último en ascensores inteligentes.
Ene31

La energía solar: lo último en ascensores inteligentes.

No descubro nada nuevo, si digo que uno de los últimos lugares donde nos gustaría estar, si se va la luz en nuestra comunidad de vecinos, es dentro del ascensor. Probablemente no has pensado en ello, pero… ¿no sería mucho mejor, que los ascensores funcionaran con energías renovables, como puede ser la energía solar? ¿No sería una buena forma de abaratar los gastos de escalera?     La verdad es que lo que hasta hace poco nos podía parecer ciencia ficción, ahora es totalemte factible, ya que se ha conseguido que los paneles solares hayan disminuido de tamaño pudiéndose colocar en cualquier lugar, su precio sea mucho más competitivo y tengan capacidad para generar y acumular mucha más energía que años atrás. El mundo tiende a moverse cada vez más en torno a las energías de fuentes renovables. Las empresas, tanto públicas como privadas, están empezando a buscar alternativas al petróleo, gas y carbón, para poder construir edificios ecológicos donde la vida en ellos sea sostenible y barata. Estas alternativas no son otras que la energía solar, y en menor medida, la energía eólica, sobre todo en paises del norte de Europa, donde no se ve el sol todos los días.     Una parte muy importante de la construcción de un edificio corre a cargo de los fabricantes de elevadores. Precisamente los ascensores son los que hacen posible que existan estructuras de más de cuatro o cinco alturas, por lo que este tipo de empresas están desarrollando productos para adaptarse al cambio que esta sufriendo y sufrirá en un futuro no muy lejano, la industria de la construcción.     Cuando hablamos de ascensores inteligentes, nos debemos centrar en los avances que se han hecho a nivel de la gestión energética de los edificios. Aparatos que se autoabastezcan a través de energía cien por cien renovables, con placas solares colocadas en la parte superior de las edificaciones, y conectadas a los ascensores, que harán que ahorremos energía y reduzcamos a la mitad los costes. Sistemas en los que no sea necesario utilizar mucha electricidad de golpe, para poner en funcionamiento el elevador, y que ésta pueda llegar a regenerarse con la fricción del desplazamiento, de bajada y subida, a través del hueco del ascensor. Todo esto unido a las luces led en modo de espera, que aumentan su intensidad cuando la cabina se encuentra ocupada, harán que los ascensores sigan siendo un elemento indispensable en nuestro día a día, pero con un coste reducido.     En un momento en el que es de vital importancia ir en cabeza de las energía renovables, el futuro escenario energético global...

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Ascensores para usuarios atípicos: los vehículos
Ene17

Ascensores para usuarios atípicos: los vehículos

Tal y como vimos en nuestro anterior artículo, en el que hablamos de la Falkirk Wheel, no todos los ascensores son utilizados para el desplazamiento de personas o cargas. En el día de hoy te queremos enseñar como los ascensores de vehículos, consiguen facilitarnos la vida, aprovechando mucho más el espacio del que disponemos.     El tema de las plazas de aparcamiento en algunas de nuestras ciudades es un problema. El aumento del parque automovilístico, sumado al también aumento de habitantes por metro cuadrado, hace que encontrar un trozo de calzada donde dejar nuestro coche se convierta, en muchos lugares, en un acto heróico. Hasta la fecha, los solares de dimensiones reducidas, obligaban a hacer garajes con pocas plazas, o a destinar el escaso espacio de las parte de los sótanos únicamente a trasteros. El lugar que ocuparía una rampa, en muchas ocasiones estrecha, angosta y con giros imposibles para la maniobrabilidad de un vehículo, no ayudan nada a que se destine la parte más baja del edificio a la construcción de un garaje. No hay una medida estándard para este tipo de montacargas. Las dimensiones pueden adaptarse al espacio del lugar donde va a estar ubicado el edificio residencial, y a las necesidades del arquitecto. De todas formas, se exigen unas medidas mínimas, en las que impera el sentido común, como es que las puertas al abrirsen, dejen libre la totalidad de la anchura de la cabina, y que la altura de la misma sea superior a dos metros veinte, ya que tiene que permitir la entrada a vehículos altos, como son las furgonetas.     Existen dos tipos de estos ascensores: Los que podemos encontrar en garajes públicos de grandes ciudades, en los que está terminantemente prohibido estacionar el vehículo con ocupantes en su interior. Los que encontramos en las comunidades de vecinos, en los que pueden subir también personas. El desplazamiento entre plantas se puede realizar mediante mando a distancia desde dentro de la cabina, facilitando así la maniobra de aparcamiento. Las medidas de seguridad son, evidentemente, mucho mayores que en los anteriores.   Sabemos que, instalar ese tipo de ascensores en nuestras viviendas, nos facilitan la vida, ya que evitan las maniobras complicadas, y en un lugar relativamente pequeño se puede construir un mayor número de plazas de parking, pero no todo son ventajas: El disponer de tener ascensores en una finca, conlleva un mayor recibo mensual de gastos de escalera. Contar con una buena empresa, que realice con total garantía las revisiones periódicas, es algo esencial. También debemos tener en cuenta que aumenta el consumo eléctrico del edificio. Un ascensor de estas características...

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La Falkirk Wheel: el espectacular ascensor de barcos escocés
Ene04

La Falkirk Wheel: el espectacular ascensor de barcos escocés

Si eres una de esas personas que piensa que, un ascensor solamente se utiliza para desplazar a gente u objetos en edificios y atracciones turísticas, en el post de hoy vamos a echar tu teoría por los suelos, ya que en Escocia existe un elevador de embarcaciones de lo más curioso… y ¡de lo más práctico!     La Falkirk Wheel, que así es como se llama dicha estructura, es un ascensor de barcos que une el Canal Forth & Clyde con el Canal Union. Como ya sabes, es del todo habitual que en diferentes canales navegables existan diferentes niveles de agua. El problema nos lo encontramos cuando dos de esos canales se encuentran juntos. Lo normal en estos casos es contruir esclusas en todos aquellos lugares en los que es susceptible el tránsito de embarcaciones. Así es como, durante muchos años, se solventó el problema entre estos dos canales escoceses, hasta que en el año 1933 se decidió quitar las 11 esclusas que se encontraban en la zona, para rellenar con tierra la parte media de dichos canales. Evidentemente, la navegación se vió interrumpida, y con ella el paso de personas y mercancías, que a partir de esa fecha, se tuvo que realizar a través de medios terrestres. A finales del S.XX se decidió volver a abrir la zona al tránsito de embarcaciones, ya que se puso en marcha la necesidad de retomar el tráfico fluvial entre Glasgow y Edimburgo. Así que, después de tener encima de la mesa muchos proyectos, finalmente en el año 2002, se inauguró la Falkirk Wheel, uno de los prodigios de la ingeniería de todos los tiempos.     La Falkirk Wheel es una estructura de acero, colocada en un lugar estratégico entre el Canal Forth & Clyde y el Canal Union, con dos brazos giratorios gigantes, que transfieren los barcos entre esos dos canales, salvando los 25 metros de diferencia de altura que existen entre uno y el otro. El diámetro de esa especie de rueda es de 35 metros. El eje que la sostiene tiene unos 28 metros de largo por casi 4 metros de diámetro. Los cuatro cajones, instalados en los brazos, contienen 250,000 litros de agua. Cada uno de estos tanques, ubicados en la parte superior e inferior de la estructura, cuentan con puertas totalmente herméticas, y tienen la capacidad para poder transportar, a la vez, cuatro barcos de 20 metros de eslora. Los brazos siempre están en equilibrio, ya que gracias al principio de Arquímedes, los cajones pesan siempre lo mismo, transporten o no transporten embarcaciones en su interior. Esto le permite girar 180 grados en solo cinco...

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El Coliseo Romano: los ascensores que te subían a la arena
Dic05

El Coliseo Romano: los ascensores que te subían a la arena

Las luchas de gladiadores eran uno de los espectáculos deportivos de la antigüedad. Más o menos, podríamos compararlo con el fútbol de hoy en día: contaban con entrenadores, gerentes que financiaban a las cuadrillas de luchadores, grandes estrellas, fanáticos,… En el Coliseo Romano la audiencia se separaba por zonas, siguiendo las reglas escrupulosas de la jerarquización de la sociedad de aquellos tiempos: emperadores, senadores, nobles y ricos ocupaban los mejores asientos, los que estaban cerca de la arena; en la parte media del anfiteatro se sentaban los hombres; las mujeres, los pobres y los esclavos tomaban asiento en la zona más alta del edificio.   El Coliseo de Roma, llamado también Anfiteatro Flavio, se empezó a levantar en el año 70 d.C. gobernando Vespasiano, concluyendo las obras en el 80 d.C., justo un año más tarde de que Tito fuese coronado Emperador. Para su construcción se utilizaron bloques de mármol travertino, hormigón, madera, piedra y estuco. Inicialmente contaba con un aforo de 50.000 personas, colocadas en ochenta filas de gradas. Cabe destacar la compleja distribución del subsuelo, llamado Hipogeo, donde se encontraban las estancias para los animales salvajes, los lugares de espera de los gladiadores hasta que saltaban a la arena o las mazmorras, donde se colocaban todos aquellos presos que “participaban” en el sanguinario espectáculo. En la actualidad sólo se conserva un tercio de la estructura original, ya que los terremotos y el vandalismo, han hecho estragos en estos últimos 1500 años. Pero ¿alguien sabe cómo transportaban del hipogeo a la arena, tanto a las personas como a los animales? Se utilizaban rampas, y 28 ascensores colocados de la siguiente manera: 14 en la fila que daba al lado sur, y otros 14 en el norte. Éstos se accionaban mediante cabrestrantes: un torno con un eje vertical, unido a las cuerdas que sujetaban la cabina, que desplazaban los 300 kilos que pesaba ésta, a una altura de 7 metros. El sistema es muy parecido al que ideó Arquímedes, y del que hablamos en un anterior artículo de este blog. Tanto esas rampas como esos ascensores fueron un prodigio de la ingeniería: estaban camuflados en lugares estratégicos, desde donde una trampilla “escupía” a bestias salvajes para luchar en espectáculos de caza y ejecutar sentencias de muerte. Para accionar manualmente cada uno de esos elevadores, se necesitaban unas 11 personas. En las crónicas de la época, cuentan como 200 esclavos se dedicaban a estos menesteres en cada una de las jornadas.   Desde hace un par de años, cualquiera de los 5 millones de turistas que visitan el Coliseo anualmente, pueden también ver una fiel reproducción de uno de estos...

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Los ascensores Art Deco: cuando un medio de transporte acaba siendo una obra de arte.
Nov22

Los ascensores Art Deco: cuando un medio de transporte acaba siendo una obra de arte.

Para la mayoría de los mortales que usamos a diario los ascensores, sus puertas son sólo paneles sin ningún tipo de gracia, a los que miramos fijamente esperando que se abran, para pasar a través de ellos y que la cabina nos transporte a la planta que deseemos. Si hiciésemos una encuesta sobre el aspecto físico de un ascensor, justo en el momento en el que lo dejamos, nos daríamos cuenta que nadie se fija en nada más allá de si su interior es de cristal u opaco. Cabría la posibilidad de que alguno de ellos, seguramente pocos, pudiesen dar algún tipo de información sobre el material del que está hecha la puerta y las paredes, y casi nadie sabría explicar si la iluminación es de leds o de fluorescentes. Están tan metidos dentro de nuestra vida, que pasan desapercibidos. Pero no ocurre esto con todos: si esa misma encuesta la realizásemos a los usuarios que acaban de utilizar un ascensor Art Deco, seguro que la cosa cambiaría.     El Art Deco es un movimiento artístico de principios del siglo XX que tuvo como origen la Exposición Universal de París del año 1900, y que se extendió rápidamente por el resto del mundo. Fue en esos años cuando se incrementó el número de edificios altos, dando pie a la instalación de ascensores que en muchas ocasiones, seguían la moda de la época. Los miembros de las clases más altas pedían a arquitectos y diseñadores exclusividad y originalidad en sus viviendas y oficinas.     Uno de los países en los que el incremento de este tipo de arquitectura tuvo más auge, fue en los Estados Unidos de América. En la ciudad de Nueva York, existe aún en la actualidad, una ingente cantidad de rascacielos cuyas filigranas, hechas con metal o diferentes clases de madera, en las puertas e interior de sus ascensores son realmente fabulosas. Tres de los edificios más famosos del mundo, levantados todos ellos en esa gran urbe, son un claro ejemplo de esta forma de concebir el arte hace ahora un siglo.     El Radio City Music Hall se construyó en los años 30. Gracias al trabajo del arquitecto Edward Durell Stone y el diseñador de interiores Donald Deskey, el lobby de Radio City es uno de los más emblemáticos en el mundo de las artes escénicas. Las puertas de los ascensores no parecen demasiado sofisticadas en su parte exterior, pero cuando se abren, exhiben la la belleza que se encuentra en su interior: paneles de madera, dibujados cuidadosamente gracias a la marquetería, en los que hay escenas de la mitología clásica. Como curiosidad,...

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Los ascensores de la Torre Eiffel: uno de los elementos más importantes de la mayor atracción turística de París.
Nov08

Los ascensores de la Torre Eiffel: uno de los elementos más importantes de la mayor atracción turística de París.

La Torre Eiffel, una de las estructuras hechas en hierro más grandes del mundo, fue construida en el año 1887 en conmemoración de la Exposición Universal que tuvo lugar en París en 1889. Con unos impresionantes 324 metros de altura y 125 metros de lado, este monumento es visible desde toda la ciudad, y es visitado por más de 7 millones de turistas todos los años.     La Torre cuenta con tres niveles: en el primero se puede visitar un pequeño museo donde admirar su historia desde su construcción hasta la actualidad. Tanto en éste como en el segundo piso es donde se encuentran los restuarantes y los buffets para poder tomar un tentempié mientras se admira de unas vistas increíbles de la ciudad. En la tercera planta, a 276 metros de altura, hay un mirador y una champañería dónde poder degustar el auténtico champán francés a una altitud de vértigo.     Debido a la altura de la estructura, subir hasta lo alto es una hazaña al alcance de unos pocos, por lo que Gustave Eiffel, el ingeniero que diseño la Torre, ideó inicialmente 5 ascensores de pasajeros (6 en la actualidad) que hacían la visita mucho más llevadera. La construcción de ascensores para llegar al primer nivel fue relativamente sencilla, ya que las cuatro patas de la Torre eran tan anchas en su parte inferior, que pudieron albergar las guías verticales, donde apoyar la cabina de cada uno de los cuatro ascensores hidráulicos que se construyeron en 1889, y que fueron mejorados y modernizados 10 años después. En los años 80 se cambiaron por modelos eléctricos mucho más seguros, y se añadío un montacargas de cuatro toneladas en el pilar orientado hacia el Sur.     El quinto ascensor, también hidráulico, entró en funcionamiento el primer año en el que la Torre Eiffel se abrió al público, y se instaló para llevar hasta el segundo y tercer nivel a los visitantes. Este ascensor fue un hito de la ingeniería, ya que éste contaba con pistones ni más ni menos que de 80 metros de longitud, que se accionaban con una bomba hidráulica. El problema con el que contaba este elevador es que únicamente podía estar en funcionamiento en verano, ya que en temporada de frío, se acababa congelando el interior de los pistones. Todo aquel que visitaba la Torre, si lo hacía en invierno, tenía que subir hasta la zona más alta de la estructura, a pie. En 1983, se optó por reemplazarlo por uno eléctrico. Actualmente se pueden ver, tanto los pistones como la bomba hidráulica, en el museo del primer piso.     Como...

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