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El Coliseo Romano: los ascensores que te subían a la arena
Dic05

El Coliseo Romano: los ascensores que te subían a la arena

Las luchas de gladiadores eran uno de los espectáculos deportivos de la antigüedad. Más o menos, podríamos compararlo con el fútbol de hoy en día: contaban con entrenadores, gerentes que financiaban a las cuadrillas de luchadores, grandes estrellas, fanáticos,… En el Coliseo Romano la audiencia se separaba por zonas, siguiendo las reglas escrupulosas de la jerarquización de la sociedad de aquellos tiempos: emperadores, senadores, nobles y ricos ocupaban los mejores asientos, los que estaban cerca de la arena; en la parte media del anfiteatro se sentaban los hombres; las mujeres, los pobres y los esclavos tomaban asiento en la zona más alta del edificio.   El Coliseo de Roma, llamado también Anfiteatro Flavio, se empezó a levantar en el año 70 d.C. gobernando Vespasiano, concluyendo las obras en el 80 d.C., justo un año más tarde de que Tito fuese coronado Emperador. Para su construcción se utilizaron bloques de mármol travertino, hormigón, madera, piedra y estuco. Inicialmente contaba con un aforo de 50.000 personas, colocadas en ochenta filas de gradas. Cabe destacar la compleja distribución del subsuelo, llamado Hipogeo, donde se encontraban las estancias para los animales salvajes, los lugares de espera de los gladiadores hasta que saltaban a la arena o las mazmorras, donde se colocaban todos aquellos presos que “participaban” en el sanguinario espectáculo. En la actualidad sólo se conserva un tercio de la estructura original, ya que los terremotos y el vandalismo, han hecho estragos en estos últimos 1500 años. Pero ¿alguien sabe cómo transportaban del hipogeo a la arena, tanto a las personas como a los animales? Se utilizaban rampas, y 28 ascensores colocados de la siguiente manera: 14 en la fila que daba al lado sur, y otros 14 en el norte. Éstos se accionaban mediante cabrestrantes: un torno con un eje vertical, unido a las cuerdas que sujetaban la cabina, que desplazaban los 300 kilos que pesaba ésta, a una altura de 7 metros. El sistema es muy parecido al que ideó Arquímedes, y del que hablamos en un anterior artículo de este blog. Tanto esas rampas como esos ascensores fueron un prodigio de la ingeniería: estaban camuflados en lugares estratégicos, desde donde una trampilla “escupía” a bestias salvajes para luchar en espectáculos de caza y ejecutar sentencias de muerte. Para accionar manualmente cada uno de esos elevadores, se necesitaban unas 11 personas. En las crónicas de la época, cuentan como 200 esclavos se dedicaban a estos menesteres en cada una de las jornadas.   Desde hace un par de años, cualquiera de los 5 millones de turistas que visitan el Coliseo anualmente, pueden también ver una fiel reproducción de uno de estos...

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Los ascensores Art Deco: cuando un medio de transporte acaba siendo una obra de arte.
Nov22

Los ascensores Art Deco: cuando un medio de transporte acaba siendo una obra de arte.

Para la mayoría de los mortales que usamos a diario los ascensores, sus puertas son sólo paneles sin ningún tipo de gracia, a los que miramos fijamente esperando que se abran, para pasar a través de ellos y que la cabina nos transporte a la planta que deseemos. Si hiciésemos una encuesta sobre el aspecto físico de un ascensor, justo en el momento en el que lo dejamos, nos daríamos cuenta que nadie se fija en nada más allá de si su interior es de cristal u opaco. Cabría la posibilidad de que alguno de ellos, seguramente pocos, pudiesen dar algún tipo de información sobre el material del que está hecha la puerta y las paredes, y casi nadie sabría explicar si la iluminación es de leds o de fluorescentes. Están tan metidos dentro de nuestra vida, que pasan desapercibidos. Pero no ocurre esto con todos: si esa misma encuesta la realizásemos a los usuarios que acaban de utilizar un ascensor Art Deco, seguro que la cosa cambiaría.     El Art Deco es un movimiento artístico de principios del siglo XX que tuvo como origen la Exposición Universal de París del año 1900, y que se extendió rápidamente por el resto del mundo. Fue en esos años cuando se incrementó el número de edificios altos, dando pie a la instalación de ascensores que en muchas ocasiones, seguían la moda de la época. Los miembros de las clases más altas pedían a arquitectos y diseñadores exclusividad y originalidad en sus viviendas y oficinas.     Uno de los países en los que el incremento de este tipo de arquitectura tuvo más auge, fue en los Estados Unidos de América. En la ciudad de Nueva York, existe aún en la actualidad, una ingente cantidad de rascacielos cuyas filigranas, hechas con metal o diferentes clases de madera, en las puertas e interior de sus ascensores son realmente fabulosas. Tres de los edificios más famosos del mundo, levantados todos ellos en esa gran urbe, son un claro ejemplo de esta forma de concebir el arte hace ahora un siglo.     El Radio City Music Hall se construyó en los años 30. Gracias al trabajo del arquitecto Edward Durell Stone y el diseñador de interiores Donald Deskey, el lobby de Radio City es uno de los más emblemáticos en el mundo de las artes escénicas. Las puertas de los ascensores no parecen demasiado sofisticadas en su parte exterior, pero cuando se abren, exhiben la la belleza que se encuentra en su interior: paneles de madera, dibujados cuidadosamente gracias a la marquetería, en los que hay escenas de la mitología clásica. Como curiosidad,...

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Los ascensores de la Torre Eiffel: uno de los elementos más importantes de la mayor atracción turística de París.
Nov08

Los ascensores de la Torre Eiffel: uno de los elementos más importantes de la mayor atracción turística de París.

La Torre Eiffel, una de las estructuras hechas en hierro más grandes del mundo, fue construida en el año 1887 en conmemoración de la Exposición Universal que tuvo lugar en París en 1889. Con unos impresionantes 324 metros de altura y 125 metros de lado, este monumento es visible desde toda la ciudad, y es visitado por más de 7 millones de turistas todos los años.     La Torre cuenta con tres niveles: en el primero se puede visitar un pequeño museo donde admirar su historia desde su construcción hasta la actualidad. Tanto en éste como en el segundo piso es donde se encuentran los restuarantes y los buffets para poder tomar un tentempié mientras se admira de unas vistas increíbles de la ciudad. En la tercera planta, a 276 metros de altura, hay un mirador y una champañería dónde poder degustar el auténtico champán francés a una altitud de vértigo.     Debido a la altura de la estructura, subir hasta lo alto es una hazaña al alcance de unos pocos, por lo que Gustave Eiffel, el ingeniero que diseño la Torre, ideó inicialmente 5 ascensores de pasajeros (6 en la actualidad) que hacían la visita mucho más llevadera. La construcción de ascensores para llegar al primer nivel fue relativamente sencilla, ya que las cuatro patas de la Torre eran tan anchas en su parte inferior, que pudieron albergar las guías verticales, donde apoyar la cabina de cada uno de los cuatro ascensores hidráulicos que se construyeron en 1889, y que fueron mejorados y modernizados 10 años después. En los años 80 se cambiaron por modelos eléctricos mucho más seguros, y se añadío un montacargas de cuatro toneladas en el pilar orientado hacia el Sur.     El quinto ascensor, también hidráulico, entró en funcionamiento el primer año en el que la Torre Eiffel se abrió al público, y se instaló para llevar hasta el segundo y tercer nivel a los visitantes. Este ascensor fue un hito de la ingeniería, ya que éste contaba con pistones ni más ni menos que de 80 metros de longitud, que se accionaban con una bomba hidráulica. El problema con el que contaba este elevador es que únicamente podía estar en funcionamiento en verano, ya que en temporada de frío, se acababa congelando el interior de los pistones. Todo aquel que visitaba la Torre, si lo hacía en invierno, tenía que subir hasta la zona más alta de la estructura, a pie. En 1983, se optó por reemplazarlo por uno eléctrico. Actualmente se pueden ver, tanto los pistones como la bomba hidráulica, en el museo del primer piso.     Como...

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El cuarto de máquinas, la cabina y los dispositivos de seguridad: estas son las partes más importantes de un ascensor.
Oct25

El cuarto de máquinas, la cabina y los dispositivos de seguridad: estas son las partes más importantes de un ascensor.

Tal y como contamos en nuestro anterior post, el primer ascensor de la historia lo diseñó Arquímedes en el año 236 a.C. Mucho ha llovido desde entonces, y lo que fue en un principio una rudimentaria plataforma sostenida por una cuerda de cáñamo y accionada gracias a la fuerza humana o animal, se ha convertido hoy en día en una de las máquinas más desarrolladas tecnológicamente de todos los tiempos. Existen esencialmente dos tipos de ascensores: los eléctricos y los hidráulicos. La verdad es que aunque aparentemente sean tan diferentes el uno del otro, a la práctica, las partes que los componen no distan tanto las unas de las otras.     CUARTO DE MÁQUINAS Es el lugar donde se encuentra tanto el cuadro de maniobras del ascensor, como el grupo tractor. Cuadro de maniobras: es el encargado de hacer que el ascensor se desplace y pare en el piso que el usuario ha seleccionado. Podríamos decir que es el cerebro del ascensor. Actualmente los cuadros de maniobras funcionan gracias a microprocesadores electrónicos que administran la información que viene de la cabina (a través de la pulsación de la botonera), coordinando el resto de elementos para que el ascensor se desplace entre las plantas. El grupo tractor: está habitualmente formado por un motor hidráulico o eléctrico, acoplado a un reductor de velocidad, en cuyo eje se encuentra la polea, lugar por donde pasan los cables que sostienen la cabina y el contrapeso.     LA CABINA Es el habitáculo que todos vemos cuando nos subimos a un ascensor. Está formado por: El bastidor o chasis: se apoya en unas guías verticales, que hacen que el ascensor se desplace por el hueco de éste sin que se golpee contra las paredes. Caja o cabina: está formada por un suelo, un techo y tres paredes. Tal y como puedes ver en nuestra página web, las posibilidades de cómo podemos decorar su interior son infinitas.     DISPOSITIVOS DE SEGURIDAD Paracaídas:  es un sistema de cuñas colocadas en el bastidor, que se ponen en funcionamiento en el caso de que la cabina baje a una velocidad superior a la establecida inicialmente. Impide que ésta caiga al vacío si ocurre cualquier accidente, incluso si los cables que la sujetan se llegasen a romper. Operador de puertas: abre y cierra las puertas de la cabina, en el momento en que ésta ha llegado al piso deseado por el usuario. Una de sus características es impedir que éstas se cierren, gracias a una célula fotoeléctrica, mientras haya cualquier tipo de objeto entre ellas. Enclavamiento electromecánico: impide que se abran las puertas si la cabina del...

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¿Sabes cuál es la historia de los ascensores?
Oct11

¿Sabes cuál es la historia de los ascensores?

Si nos ponemos a pensar en un ascensor, en nuestra mente aparecen imágenes de habitáculos de acero inoxidable, números digitales y botoneras modernas. Nada más lejos de nuestra imaginación: los ascensores no son un invento actual. Aunque nos parezca imposible, los mecanismos utilizados para transportar carga han existido durante más de 2000 años.   Los primeros ascensores eran plataformas abiertas, suspendidas gracias a unas cuerdas de cáñamo que permitían mover la carga de forma vertical. Estos rudimentarios elevadores eran accionados por personas y animales. El primer ascensor del que se tiene constancia, lo creó el matemático Arquímedes en el año 236 a.C. En la Antigua Roma, se utilizaban estos artilugios, con el fin de mover de un lado a otro agua, materiales de construcción, y otros muchos objetos pesados. Como ejemplo de esto tenemos el Coliseo: su interior albergaba un complejo sistema subterráneo de habitaciones, corrales con animales y túneles. Tanto los pasadizos, como las estancias, así como la arena del anfiteatro estaban situados en diferentes niveles, por lo que se utilizaban plataformas móviles colocadas en ejes verticales, que facilitaban el transporte de los gladiadores y los animales hacia la superficie.   En cuanto a los ascensores ocupados por pasajeros, aunque de forma muy puntual, se empezaron a utilizar a partir del S.XVIII. Uno de los primeros en tenerlo fue el Rey Luis XV, cuando decidió colocarlo en Versalles. Este ascensor tenía la finalidad de unir de forma discreta, las habitaciones del segundo piso, donde vivía su amante, con las del primer piso, el lugar donde se encontraban las estancias reales. Tecnológicamente hablando, este ascensor no era mucho más evolucionado que el que podíamos encontrar en el Coliseo Romano: subía y bajaba gracias a unos cuando hombres accionando unas cuerdas, situados en la parte interior de una de las chimeneas de palacio. Pero no fue hasta el S.XIX cuando dos arquitectos británicos, Burton y Hormer, construyeron una plataforma en el centro de Londres, que subía y bajaba gracias a un complejo sistema a vapor, el cual transportaba a los turistas hacia una altura considerable, con la finalidad de poder admirar las espectaculares vistas de las ciudad. La verdad es que este “mirador” fue un auténtico logro, ya que hasta la fecha, y debido a la gran cantidad de accidentes que se producían, nadie se atrevía a subir en semejantes artilugios.   De todas formas, la persona que resolvió el problema de la inseguridad en los ascensores, haciendo posible la construcción de edificios altos, fue Elisha Otis: el inventor del ascensor tal y como lo conocemos hoy en día. En 1852, Otis desarrolló un diseño de elevadores con un sistema...

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El original “ascensor tanvía” del Gateaway Arch de St. Louis
Sep27

El original “ascensor tanvía” del Gateaway Arch de St. Louis

¿Has estado en alguna ocasión en la histórica ciudad de St. Louis en Estados Unidos? Si alguna vez tienes la suerte de poder visitarla, aparte de pasear por el Río Mississipi, no dejes de admirar el Gateaway Arch: el monumento construido por el hombre, más alto de todo el país.     Este imponente armazón forma parte del Memorial Expansión Nacional de Jefferson, un parque de 37 hectáreas dedicado a diferentes momentos históricos de la ciudad. El Gateaway Arch conmemora la figura Thomas Jefferson, y la colonización hacia la parte occidental del país. Para ello, el arquitecto Eero Saarinen, ideó una impresionante estructura de acero inoxidable, de 192 metros de altura, y cuya forma en arco, hace de éste uno de los monumentos más originales de todo el mundo. Su construcción terminó en el año 1965, y costó la nada desdeñable cifra de 13 millones de Dólares de la época.     El monumento ofrece una increible vista panorámica en su parte más alta, a la que se accede con dos originales “ascensores – tranvía” diseñados por Dick Bowser. Este futurista ascensor está formado por 8  pequeñas cápsulas para cada uno de los elevadores, capaces de transportar a más de 200 personas a la hora. Su reducido interior, completamente blanco, tiene capacidad para subir a cinco personas, que lastran el habitáculo manteniéndolo en posición vertical, y una pequeña ventana, por la cual se puede observar el arco desde dentro. Cada una de ellas tiene capacidad para girar aproximadamente 155 grados durante el viaje, y es capaz de realizarlo en nueve minutos, incluyendo la carga y descarga de pasajeros en ambas direcciones.       Una vez el tranvía llega a la zona superior, los visitantes pueden permanecer en el mirador, formado por 32 ventanas rectangulares, y desde donde se puede admirar unas vistas excepcionales: hacia el este el Río Mississipi, Illinois y grandes extensiones de las afueras de la ciudad, y hacia el oeste la ciudad de St. Louis.     La verdad es que viendo el Gateaway Arch, cuesta creer que en su interior puedan desplazarse un par de ascensores. Este es un claro ejemplo de cómo avanza esta industria, para poder llegar a lo más alto de los edificios, independientemente de la forma que éstos...

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Inelsa Zener en la Semana Europea de la Movilidad 2017
Sep18

Inelsa Zener en la Semana Europea de la Movilidad 2017

En Inelsa Zener estamos comprometidos con el medio ambiente, es por este motivo que este año hemos decidido participar en la Semana Europea de la Movilidad de la ciudad de Zaragoza, cediendo uno de nuestros vehículos eléctricos Renault Twizy, en las actividades que se realizan en el municipio.     La Semana Europea de la Sostenibilidad de este año, se celebra desde el 16 al 22 de Septiembre, bajo el lema ¡Compartir te lleva más lejos! El principal objetivo es animar a las autoridades a fomentar y promocionar medidas que favorezcan el tranporte sostenible, e invitar a los ciudadanos a probar alternativas al vehículo privado, para que se den cuenta que una ciudad sin ruidos ni humos también es posible. Para ello la Agencia de Medio Ambiente y Sostenibilidad, y el Servicio de Movilidad del Ayuntamiento de Zaragoza, han organizado en estos días diferentes actos: todo aquel que quiera podrá probar diferentes vehículos eléctricos, hacer rutas en bicicleta, gymkanas, visitar el tranvía o el centro de Zaragoza con un guía turístico, asistir a los desayunos ciclistas que organiza la Universidad de Zaragoza o disfrutar de los cortes al tráfico de diferentes zonas de la ciudad.     Si eres de los que necesitan utilizar el coche para realizar tus desplazamientos, intenta adquirir uno que sea eléctrico o híbrido, y…: Compártelo siempre que puedas. Respeta a todos aquellos que circulan alrededor tuyo, y que son más vulnerables que tú, como son los usuarios de bicicletas o los peatones. Adapta la velocidad del vehículo a la marcha del tráfico, evitando los acelerones y el aumento de las revoluciones del motor. No utilices el claxon a no ser que sea estrictamente necesario y apaga el coche si vas a estar parado durante más de un minuto.         Y recuerda que, si tienes que desplazarte por ciudad, hazlo en transporte público, a pie, en bicicleta o en patines: tu salud, tu economía y tu entorno te lo...

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¿Sabes cuáles son los sistemas de seguridad más comunes en un ascensor?
Sep12

¿Sabes cuáles son los sistemas de seguridad más comunes en un ascensor?

Los ascensores son el medio de transporte más seguro que existe. El pasado año sólo se produjeron 141 accidentes en toda España, de los cuales 136 fueron de carácter leve. Si tenemos en cuenta que somos el país con mayor número de ascensores por habitante, y que en total superamos el millón de unidades, dicha cifra podemos llegar a considerarla insignificante. Gran parte de la casi ausencia de accidentes en los elevadores, se debe a las estrictas medidas de seguridad a las que están obligadas a pasar sus equipamientos. La alta inversión en tecnología de los fabricantes, así como las revisiones periódicas, hacen de los ascensores un lugar seguro en el que poder desplazarnos.     Pero… ¿los usuarios sabemos cuáles son los sistemas de seguridad que se están implantando en nuestros sistemas de elevación? Paracaídas: se utiliza cuando la velocidad de bajada de la cabina rebasa la velocidad normal. Unas cuñas colocadas en las guías en las que va circulando el ascensor, hacen que éste frene hasta conseguir su total parada.   Bloqueo de puertas: este sistema evita que alguien pueda entrar o salir de la cabina del ascensor, mientras éste se encuentre en marcha.   Fotocélulas: evitan los accidentes en el momento del cierre o apertura de las puertas automáticas. Actúan captando la presencia de objetos o personas en el umbral de la puerta, bloqueándola y evitando así el cierre de la misma.   Amortiguadores: se sitúan al final del recorrido, tanto en la parte superior como en la parte inferior de éste. Reducen suavemente la velocidad de la cabina, cuando llega a la planta baja o a al ático de la finca.   Timbre de socorro: es obligatorio en todos los aparatos elevadores. Se trata de un teléfono, colocado dentro de la cabina, que conecta directamente con la empresa que hace el mantenimiento del ascensor. Ésta mandará de inmediato a un técnico que solucione la avería.     Como puedes ver, lo importante es encontrar una empresa de mantenimiento que nos ofrezca la confianza de un trabajo bien hecho. La seguridad es una parte primordial en nuestro ascensor, para seguir sintiéndonos seguros en su...

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¿Qué hacer cuando nos quedamos atrapados en un ascensor?
Jul19

¿Qué hacer cuando nos quedamos atrapados en un ascensor?

La verdad es que quedarse encerrado dentro de un ascensor es algo que no ocurre con mucha frecuencia, pero no es imposible del todo. Son una máquina, y como tal, en ocasiones pueden llegar a pararse. ¿Sabemos cómo actuar cuando esto ocurre?     Ante todo, en el momento en el que vemos que nos hemos quedado atrapados, no debemos perder la calma: ¡y sé de lo que estoy hablando! Un ataque de pánico en esos momentos no nos lleva a ninguna parte. El ponerse nervioso sólo empeora las cosas. El mejor método para tranquilizarnos es cerrar los ojos mientras respiramos hondo. No nos ayudará a salir de la cabina del ascensor, pero conseguiremos no entrar en un bucle descontrolado de gritos y pensamientos catastrofistas. Tenemos que tener muy presente que no nos vamos a caer, ni nos vamos a quedar sin aire por muchas horas que pasemos encerrados, y que en poco tiempo vamos a salir de esa desagradable situación.     Pulsa el botón de emergencia o utiliza cualquier sistema de comunicación que haya en su interior. Todos los ascensores lo tienen, y ese es el mejor momento para usarlo. Con él conseguirás ponerte en contacto con la empresa de mantenimiento, o llamar la atención de los vecinos. Esa es la mejor manera de hacer saber lo que te está ocurriendo. Si eso no funciona, o no te ves capaz de mover ni un músculo en una situación como esa, nos queda el comodín de los móviles. Todos llevamos encima el teléfono, así que otra buena forma de avisar de lo sucedido es llamar directamente a quien sabemos que nos puede echar una mano: la compañía que nos hace las revisiones del ascensor (habitualmente tenemos el número de contacto dentro de la cabina), un familiar, alguien de la comunidad, al 112 si no tenemos una buena cobertura en el celular,…     Sobre todo, como expertos en la materia te recomendamos que no intentes abrir las puertas, ya que podrías empeorar la avería. Es extremadamente peligroso salir por ninguna rendija desde la que veamos el rellano más cercano: en el peor de los casos, el ascensor se podría poner en marcha, con fatales consecuencias para nosotros. Así que, si no quieres emular una de esas escenas de terror de las que has visto en el cine en alguna que otra ocasión, sólo cabe esperar a que algún profesional te rescate. Una buena manera de pasar el tiempo es acabarnos algún capítulo del libro que nos estemos leyendo (si es que lo llevamos encima), echarle un vistazo al folleto de las ofertas del supermercado que acabamos de recoger...

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El ascensor del One World Trade Center: 500 años de historia de Manhattan resumida en 47 segundos
Jul05

El ascensor del One World Trade Center: 500 años de historia de Manhattan resumida en 47 segundos

En el mismo lugar donde se erigían las Torres Gemelas en Nueva York, se ha construido uno de los edificios más espectaculares del mundo: el One World Trade Center. Con sus imponentes 104 pisos y sus 541 metros de altura, incluida su inmensa antena de telecomunicaciones, la Torre de la Libertad es el edificio más alto de todo Norte América.     En la planta 102 de la construcción se levanta uno de los miradores de la ciudad: un lugar acristalado, donde pasar parte de la jornada admirando la ciudad de Nueva York a vista de pájaro. Para acceder al One World Observatory, previo pago de una entrada de $32.00, podemos usar cualquiera de los 5 ascensores que unen la Planta Calle con la 102. Los ascensores, cuyas paredes (a excepción de la puerta) están cubiertas por 9 pantallas de 75 pulgadas de alta deficinión, se desplazan a una velocidad de 10 metros por segundo. 47 segundos de recorrido amenizado por un “Time Lapse” donde poder ver los últimos 500 años de historia de la ciudad.     El “paseo histórico” comienza en el mismo momento en el que se pone en funcionamiento el ascensor en la Planta Calle. Ambientado en el año 1500, éste emerge de dentro de las rocas y las aguas pantanosas que habían en la actual Manhattan, antes que los seres humanos decidiesen ir a vivir a la isla. En los años 1600 un grupo de colonos comienzan a habitar, de manera discreta, los prados del territorio. Ya en el año 1700 se aprecia como la costa se expande hacia el sur de la ciudad, y como poco a poco ésta se va convirtiendo en una pequeña urbe, en la que rudimentarios cargueros atracan en su puerto. En el Siglo XIX los pasajeros pueden ver la construcción del Puente de Brooklyn, y se puede apreciar como los edificios, cada vez más y más altos, comienzan a salpicar el horizonte. Un siglo después, ya se ve la costrucción del Puente de Manhattan, y como los rascacielos se apoderan, de repente, de la totalidad del paisaje. Durante 4 segundos la Torre Sur del World Trade Center aparece en la pared de mano derecha del ascensor, para luego devanecerse sin dejar rastro. En los momentos finales del vídeo, antes de llegar al piso 102 situado a 386 metros de altura, los visitantes quedan engullidos por los andamios, y las plantas diáfanas de oficinas de la Torre Libertad.     Los ascensores del One World Trade Center son el claro ejemplo de cómo se puede llegar a transformar un monótono, y en muchas ocasiones claustrofóbico viaje, en una experiencia...

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¿Realmente necesitamos los ascensores para vivir?
Jun20

¿Realmente necesitamos los ascensores para vivir?

¿Alguna vez has llegado a tu comunidad de vecinos, cargado con la compra de toda la semana o con la mochila repleta de libros de tu hijo, y te has dado cuenta que el ascensor no funciona? Qué poco valor les damos habitualmente a todo aquello que nos rodea, hasta que lo perdemos… Para la mayoría de sus usuarios, un ascensor es una máquina nada especial, sin ningún tipo de pasión ni interés. Un lugar aburrido en el que compartimos, de una forma incómoda, el pequeño espacio de su cabina con personas a las que no hemos visto jamás. Me atrevería a decir que es un artilugio, en muchas ocasiones, casi hostil. En definitiva: ¡el último lugar donde te gustaría estar si hubiese un apagón en tu casa!     Imagínate por un momento vivir en un mundo sin este tipo de aparatos. ¿Te lo has imaginado ya? ¿Eres consciente de cómo cambiaría el skyline de nuestras grandes urbes, sin ellos? No tan sólo no viviríamos en edificios de más de dos o tres alturas: ¡es que ningún arquitecto se hubiese planteado jamás construir un rascacielos o ni tan solo un triste bloque de pisos! Ni Nueva York, ni Tokio, ni Hong Kong, ni Dubái, ni tan siquiera el área de las Cuatro Torres de Madrid existirían. Las ciudades tienden a volverse cada vez más altas, con un mayor número de densidad de población y mucho más concurridas. Sin elevadores dejarían de existir tal y como las conocemos en la actualidad. Con el aumento de habitantes, solamente las que tuviesen espacio para ello, pasarían a crecer “a lo ancho”, y las que no pudiesen hacerlo aumentarían de una forma prohibitiva el precio de los inmuebles, al encarecerse sustancialmente el suelo. La vida tal y como la concocemos hoy en día sería imposible. Así que como podemos ver, en el hipotético caso de que no existiesen los ascensores, no tendríamos únicamente un problema de cómo llegar a lugares poco accesibles: el problema iría mucho más allá, afectando en gran manera a nuestra economía.     Es por todo esto que estamos convencidos que el espacio más importante en un edificio de más de un par de plantas, es el que ocupa el ascensor. Porque… Nos acercan al lugar donde queremos llegar sin ningún tipo de esfuerzo. La energía que tendríamos que gastar si no pudiésemos hacer uso de ellos, la utilizamos para nuestra vida diaria: estar con nuestra familia, amigos o para rendir más en nuestro trabajo. Dan autonomía y autoestima a todas aquellas personas con movilidad reducida. Son muy fáciles de usar y todo el mundo tiene capacidad para...

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12 escenas de películas rodadas en un ascensor
Jun07

12 escenas de películas rodadas en un ascensor

La historia del cine está llena de secuencias rodadas en el interior de un ascensor. Ascensores y montacargas se convierten, en muchas ocasiones, en algo más allá que un mero escenario: son los protagonistas indiscutibles donde ocurre la acción de la película. Lugares de dimensiones reducidas donde transcurren sucesos terroríficos, claustrofóbicos, humorísticos, de amor y desamor, o donde nuestro super héroe favorito usa como vestuario de emergencia. Escenas que llegan a impactarnos de tal forma, que quedan grabadas para siempre en nuestra memoria cinematográfica.   MISTERIOSO ASESINATO EN MANHATTAN Para mí es, sin ninguna duda, una de las escenas más divertidas de la filmografía de Woody Allen. Carol Lipton (Diane Keaton), es una aburrida ama de casa de Nueva York que empieza a sospechar que su vecino ha asesinado a su mujer. Su marido, papel interpretado por Woody Allen, la tacha de paranoica y trata de quitarle de la cabeza esa descabellada idea. En esta escena descubren ambos un cadáver en el momento justo en el que se les apaga la luz del ascensor de su edificio.   EL COLOSO EN LLAMAS ¿Quién no recuerda este clásico de Paul Newman y Steve McQueen, rodado hace más de 40 años? El día de la inauguración de un edificio de 138 plantas situado en San Francisco, se declara un inesperado incendio por culpa de un fallo en la instalación eléctrica. Este inesperado suceso provoca el caos más absoluto y una catástrofe de enorme magnitud. ¿Cuál parece ser que es una de las vías de escapatoria de todos los que se encuentran en el piso más alto del rascacielos? El ascensor burbuja que se desplaza por la fachada…   EL RESPLANDOR El Resplandor, del director Stanley Kubrick, relata la historia de Jack Torrance, personaje interpretado por Jack Nicholson, que acepta un puesto como vigilante de invierno en un solitario hotel de alta montaña llamado Hotel Overlook: un lugar maléfico y lleno de fenómenos paranormales. Jack se traslada al hotel con la intención de ocuparse del mantenimiento a la vez que escribe una novela. Una vez allí, empieza a sufrir transtornos de personalidad, que hacen que trate de una manera muy violenta tanto a su mujer como a su hijo. Una de las escenas más espeluznantes de toda la película, es la gran cascada de sangre que sale de uno de los ascensores.   ALIENS: EL REGRESO Esta es la secuela de Alien: el Octavo Pasajero, protagonizada por Sigourney Weaver en el papel de Ellen Ripley: única superviviente de la nave Nostromo. Tras ser rescatada, vuelve de nuevo, junto con una nueva expedición de marines norteamericanos, al planeta que Alien ha colonizado. Allí...

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