¿Eres Presidente de tu Comunidad? - Tenemos un mensaje para ti
Los sistemas hidráulicos de elevación: una alternativa segura para los espacios de reducidas dimensiones.
Oct24

Los sistemas hidráulicos de elevación: una alternativa segura para los espacios de reducidas dimensiones.

“Un ascensor es un sistema de transporte, diseñado para mover personas u objetos entre los diferentes niveles de un edificio o estructura. Está formado por partes mecánicas, eléctricas y electrónicas que funcionan en conjunto para ponerlo en marcha.” Esta es, según Wikipedia, la definición de ascensor. El concepto de un ascensor es increíblemente simple: basta un compartimento conectado a un sistema de elevación, unido a la caja a través de una cuerda. Evidentemente, los ascensores que conocemos, tanto de carga como de pasajeros, son mucho más sofisticados. Hoy en día necesitamos sistemas mecánicos avanzados para que los pasajeros puedan decidir, desde dentro de la cabina o desde los rellanos, a qué planta necesitan ir; dispositivos de seguridad para que todo funcione sin problemas; y potencia suficiente como para poder manejar el peso de la cabina junto con su carga. En este artículo no hablaremos de los elevadores eléctricos (los que se desplazan por el hueco de la escalera mediante unos raíles, y unos cables que están conectados a la maquinaria de la parte superior del edificio). Nos centraremos en unos de los ascensores más usados en nuestras construcciones de poca altura donde, en muchas ocasiones, no hay espacio ni para colocar un foso: el ascensor hidráulico. Los sistemas hidráulicos son increíblemente simples: son capaces de elevar la cabina de un ascensor mediante un pistón, que se desplaza gracias a la fuerza que ejerce un fluido que hay dentro de un cilindro. Dicho cilindro está conectado a un sistema de bombeo, que generalmente funciona con aceite hidráulico. La bomba empuja el fluido desde el tanque, donde inicialmente está todo el líquido, hacia un tubo que conduce al cilindro. Cuando la válvula está cerrada, el fluido a presión no tiene a dónde ir a excepción del cilindro. A medida que el líquido se va acumulando en él, empuja el pistón hacia arriba y levanta la cabina del ascensor. Cuando la cabina del ascensor se va acercando al piso donde tiene prevista la parada, el sistema de control envía una señal al motor para que apague gradualmente la bomba. Con la bomba apagada, ya no fluye más líquido dentro del cilindro, pero el que ya había anteriormente dentro de él no se puede escapar, por lo que el pistón descansa encima del fluido, y la caja del ascensor se queda inmóvil en el lugar donde está. Para bajar la cabina, basta con abrir la válvula para que el líquido que se ha acumulado en el cilindro pueda fluir hacia el depósito. Realizando esta acción la cabina desciende gradualmente. Si lo que queremos es detenernos en un piso inferior, lo que hace el...

Leer Más
Los ascensores en entornos hospitalarios
Oct10

Los ascensores en entornos hospitalarios

Imagina que eres el responsable de un hospital que se está construyendo en una gran ciudad. Uno de los aspectos más importantes que deberías tener en cuenta sería el de eliminar cualquier tipo de barrera arquitectónica, ya que en un centro hospitalario, eso es algo de vital importancia. Y es que no nos imaginamos un lugar donde sea más necesario un ascensor, un salvaescaleras, una rampa, o una rampa móvil como en este tipo de edificios. Los ascensores nos ayudan en nuestra vida diaria, mucho más de lo que llegamos a ser conscientes, pero en lugares como en hospitales, donde son usados a diario por centenares de personal sanitario, enfermos y familiares, el disponer de un artilugio que te desplace a través de las plantas es sumamente importante.     ¿Sabes en qué año se construyó el primer ascensor en un hospital? Pues ni más ni menos fue en el año 1929. Hasta la fecha los enfermos subían y bajaban los pisos de los centros hospitalarios con ayuda de sillas y camas rudimentarias, que eran transportadas por enfermeros. No fue hasta ese año, que en la ciudad de Valparaíso en Chile, aprovechando que se debían erigir dieciséis ascensores para salvar la cantidad de desniveles que tiene el municipio, pusieron uno en el hospital Carlos Van Büren. La verdad sea dicha, el ascensor no tenía el aspecto de los que vemos en nuestras casas, ya que era mucho más parecido a un funicular, pero realizaba su función a las mil maravillas. Con el fin de evitar el abandono de las instalaciones, declararon tanto este ascensor como el resto de los que se encuentran en la ciudad, Monumento Histórico Nacional de Chile.     ¡Qué diferentes son los ascensores de hospitales, clínicas y centros de salud, de los que nos podemos encontrar en nuestra comunidad de vecinos o en nuestro trabajo! Tan solo metiéndonos en uno de ellos podemos apreciar una de las diferencias más visibles: las dimensiones. Este tipo de elevadores tienen que estar preparados para trasladar a cientos de personas al cabo del día: ¡y no todas van andando! Algunas necesitan ser transportadas sobre una cama, o en silla de ruedas, por lo que no deben tener ningún problema de espacio, así que habitualmente, llegan a los dos metros y medio de profundidad, por un metro y medio de anchura. Pero la diferencia no radica solamente en el espacio interior: la velocidad de desplazamiento y la de la apertura de plantas son también de vital importancia, ya que deben ser el vínculo que une a las diferentes plantas del edificio con el sótano: lugar donde acostumbran a estar los...

Leer Más

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies